20/10/09

Vamos a contar mentiras...

EL MALCONTENTO

Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com

Sí que somos malpensados, con lo fácil que es confiar y dar una oportunidad a todo el mundo. De verdad, dejemos la suspicacia… ¿Cómo se les ocurre que Gioconda Torres de Bianchini no va a ser una contralora general imparcial? ¿Solo porque haya trabajado los últimos 15 años al servicio de Martinelli? Como dijo el también independentísimo presidente de la Asamblea Nacional, José Luis Varela, “si el Presidente cree que cuidó bien su patrimonio, creo que esta puede hacer lo mismo con el dinero del país”.

Es decir… avanzamos en el nuevo concepto de Estado-finca… todo lo que sea bueno para el señor presidente es bueno para el país. Y así debe ser, porque si hacemos producir de forma rentable una finca a punta de explotación y caciquería pues también podemos aplicar la fórmula al país y hacerlo competitivo gracias a esta innovadora interpretación de la democracia.

La cosa se va a aclarando. Ya vamos a tener Contraloría controlada, aparato judicial mediatizado y, en breve, por la pinta que tiene el asunto, cambiaremos de procuradora general para que no moleste en este escenario de independencia férrea de los poderes. Estoy saltando de alegría al ver los avances en la institucionalidad y en la democracia de este país que quiero ya más que si hubiera nacido en las riberas del río Chucunaque.

Así que estoy en sintonía con el 86% de ciudadanos que aman a Martinelli y que se han dado cuenta, ¡ya era hora!, de que es mejor señor feudal blanco que demócrata disfrazado.

Otro asunto que me tiene feliz es la actitud aleccionadora y ejemplar de la oposición. ¡Qué claridad! ¡Qué renovación! ¡Qué humildad! El PRD –Partido Reperdido Dedocrático– se renueva con la misma sangre en un ejercicio de transfusión sanguínea innovador y promete hacer oposición… en 2014. El Gobierno feliz, porque en este país no se permite el nacimiento de otros partidos y menos sin son de oposición real a la derecha –es decir: de izquierda–.

Se logra así el equilibrio de poder deseado en cualquier sistema democrático representativo: un gobierno de mayoría, con una Asamblea de la misma mayoría, apoyado por la mayoría del empresariado y con una oposición mayormente desaparecida y autodestruyéndose.

El panorama no puede ser más alentador, al menos para los familiares y ex empleados del presidente. Los últimos han sufrido un upgrade repentino gracias al programa de puntos de la tarjeta de fidelidad del supermercado político y han pasado de vigilar tomates y cartones de leche a gestionar el país. Los primeros van firmando contratos jugosos para hacer “cosas del primer mundo” –como eso de tener internet en la esquina de casa para que los vecinos de Mañanitas puedan utilizar sus blackberries–.

También podrán mostrar orgullosos sus laptops los vecinos de Curundú gracias al megaproyecto del Gobierno que según este diario le dará “Otra cara a la pobreza”. Buena definición, porque la pobreza es lo que es, pero una maquilladita no está mal de vez en cuando. Porque ya basta de creer a los ñángaras de turno o a los pesimistas que insisten que hasta que no se solucione la injusticia básica de esta sociedad, la plata metida hoy en soluciones habitacionales se traducirá en las multis con pandillas del mañana.

Hoy estoy cuadrado 100% con este momento histórico que nos ha tocado vivir y con la estúpida sensación de que alguien se equivocó con el eslogan: los locos somos bien pocos en este universo donde los cuerdos del poder suenan tan desquiciados. O los locos son mayoría y están en el gobierno y en la oposición y el resto… estamos en el limbo que el Vaticano cerró por falta de clientela.

Hoy escribo una oda a la mentira porque la verdad, de existir, debe estar avergonzada o escondida, porque no logro verla ni en medios de comunicación ni en los espejos del camino. Por ello, fui a mi médico a que me recetara algo para pasar el trago y su consejo fue inapelable: “no se tome tan en serio la vida, no se sienta tan comprometido por este terruño y, a ser posible, benefíciese de esta “piñata”. Cuando vea su cuenta y su nariz crecer, será la señal de que se está recuperando”.