7/6/15

Oración por España

Paco Gómez Nadal // Sábado 6 de junio. Bonito día. Nublado pero agradable. Perfecto para caminar y disfrutar de la Smartcity: con sus sensores (tan útiles), sus pantallas que te avisan de plazas de estacionamiento fantasma, su Centro Botín sin paredes -de tan moderno que es- presidiendo la Bahía, su sede del Reina Sofía tan fantasma como los estacionamientos, su anillo cultural apretando el dedo, los ciudadanos preparando la tortilla de patatas para ver sin nervios la final de la Champions entre dos equipos extranjeros en una ciudad tan española ella…
Todo perfecto, excepto por una música taladrante que sale de la Plaza del Ayuntamiento. Fijo la vista: hay una tarima con carpa en un costado del espacio público. Está rodeada por una pancarta con el escudo de la ciudad en la que puedo leer: “Ayuntamiento de Santander”. Todo bien, da gusto que el consistorio sea generoso y preste el equipamiento y el espacio público para actividades lúdicas inteligentes (como la Samartcity). Un segundo… hay una segunda pancarta, más grande… ¿qué pone…? Se lee bien porque está puesto bien grande: “o-r-a-c-i-ó-n-p-o-r-e-s-p-a-ñ-a”. Joder… que Unamuno y López Albo cierren los ojos, que Rouco Varela baje de su ático y lidere a esta masa dispuesta a salvarnos a punta de rezos varios, que el Barça salga de su error y cambie el ‘visca’ por el “arriba España”, que Monerris quite de su catálogo el pecaminoso helado de coco con stracciatella
Todo cobra sentido… me lanzo sobre la página santandercitiybrain (joder con el inglés… ¿por qué no sería más aplicado en el colegio público monolingüe?), trato de competir con propuestas brutales… ummmm… veamos: un parque para poder practicar el workout, el freerunning y el parkour (debe ser divertido y smart aunque no tenga ni pajolera idea de qué hablan), objetos perdidos Santander on-line, red social nocturna para smartphone con posicionamiento y cheking en locales…
Ya entendí… mi propuesta debe llevar, al menos una palabra en inglés. Lo pienso, lo maduro… ok… lo tengo: “Convertir el hasta ahora conocido como Centro Botín en un Prayer for Spain International Convention Center”. ¡Toma ya! Seis palabras en inglés y una idea genial para situar a la ciudad como capital de la reserva espiritual de Europa. Una colonia-refugio para tantos miles de ciudadanos que ya están haciendo sus maletas ante la llegada de los soviets, un espacio libre para mostrar con orgullo el nuevo polo con la bandera de Eshhhhpaña diseñado por Aghata Ruíz de la Prada y tal y tal.
Creo que si Íñigo (como le llamamos los de su clase, así: sin apellidos que lo alejan de la ciudanía), toma mi idea y la desarrolla se acabará la huida de población de la ciudad y los niños pobres de Santander podrán llenar su estómago de originales rezos y de alguna moneda que podrán bucear en Puerto Chico (que lo de recuperar las tradiciones vende mucho también).  Ahora que va a firmar el cheque a Ciudadanos para poder gobernar en calma (¿será que antes no creía en la anticorrupción?) podrá exigirles una alianza para echar a los sarracenos de la capital y para poner un control de españolidad en el túnel que pasa por debajo del centro Bo… perdón: del Prayer for Spain International Convention Center.
Ya no tendrá que aguantar más a los pesados de Cáritas llorando porque les da poca pasta (ya ven ustedes, que los de Cáritas podían colar un concejal en los plenos y recibirían 280 pavos por sesión, en lugar de los 157 mensuales con los que ahora los subvenciona el Ayuntamiento). Ningún cristiano de bien podrá estar en desacuerdo con vivir en capital tan pía a la par que smart.
Lo veo: pantallas que indiquen cuantos asientos quedan libres en el Center este, rezos espontáneos en las casetas de las fiestas de ¡Santiago (y cierra, España!), becas de empleo para los desempleados afiliados a la Asociación Cultural Alfonso I, smartpeinetas (con sensores en la puntita) con luces de bajo consumo en el Santander Music, convenciones de editores independientes de misales, bodegas de vino (con) sagrado, una sana competencia de mercado entre los rezanderos católicos, los evangélicos y otros invitados a ocupar suelo industrial sin pagar impuestos…. ¡Cómo he tardado tanto en tener esta epifanía! Esperanza…  no tienes porqué aguantar a Manuela y sus huestes de rojos: vente para Santander…



6/6/15

Lista

La libertad, se compra.
El amor, se agota.
La grasa de cerdo, se deshidrata.
La calidad de vida, se tasa.
La cantidad de vida, se aplaza.
El agua, se cobra cada dos meses.
Los muertos, se cuelgan de los puentes.
Los puentes, se levantan sobre nuestras derrotas.
El hambre, se democratiza.
El deseo, se resume en pornhub.
La nube, se hace lluvia virtual.
Las pastillas, se cotizan al alza.
La poesía, se bate en los duelos de slam.
Las fiestas, se organizan en las comisarías.
Las comisarías, se declaran autónomas.
Las resistencias, se multiplican en fueguitos.
Los fuegos, se autorizan en la ventanilla número cinco.
Los silencios, se temen.
Las manos, se desconocen.
Los labios, se pintan calvos.
Los calvos, se buscan las trenzas.
Mis listas, se agotan en la primera línea.
Estas líneas, se consumen en la ceniza de este cigarrillo.
Fuffffffff.


26/5/15

Lo que somos


Solo seremos lo que hayamos luchado. Cada una en su medida, en su trinchera, en su incómodo espacio de resistencia. Solo somos lo que ya hemos dejado de ser: la renuncia a lo adquirido, el desaprendizaje de lo adherido a nuestras pieles, la pelea cotidiana con un espejo al que nos enfrentamos sin pudor. Solo podemos ser lo que anhelamos sin miedo: la apuesta por la vida, la defensa de la dignidad ajena, el cuidado delicado de la propia, la búsqueda incesante de la colectiva. Somos más de lo que creemos y menos de lo que tenemos. Somos. Y, al ser conscientes de que ser no es suficiente, andamos acomodando una forma de estar en este mundo cada día más estrecho, más violento, más imprescindiblemente cambiable. No somos hijos de nuestro tiempo, sino padres del porvenir. La siembra comenzó hace siglos y nosotros apenas continuamos aireando la tierra y regando la simiente. No es poco.

24/5/15

Al fin. Fin


Día de elecciones


Cuando es día de votaciones me encierro en los armarios. Los recorro en busca de alguna certeza con cuerpo de polilla. La oscuridad me ayuda a abrir los ojos. Miro con el intestino justo en las zonas donde los abrigos me recuerdan que ya es verano. Hace frío. Nada encaja en el armazón de mis convicciones. Tampoco pasa nada. Flexiono las rodillas para hacer (me) un ovillo con los (mis) preguntas. Al hacerlo, siento que estoy desnudo: no hay otra forma de que mis gemelos rocen el final de mis nalgas. Pienso en algo desagradable y me masturbo sin ganas para que la jornada dé sus frutos. Ya está, he botado parte del limpio pesar que cuelga de las perchas. Espero la señal para salir, pero los corifeos de la democracia andan silentes. La voz la empeñaron en las mentiras de campaña. Mi voz se queda muda en la noche de las constancias.

22/5/15

Un oasis en Somo


El colapso mental que provocan las elecciones en algunos territorios, como en la desértica Cantabria, hay pequeños oasis que lo hacen a uno refrescarse y tomar aliento para seguir en la (s) resistencia (s) y en la construcción de alternativas.
Yo he encontrado ese oasis en Somo. Para ser más precisos en Ribamontán al Mar. Allá, en el cacicazgo de Paco Asón (34 años cogiendo la medida la cargo), se cocina una Iniciativa Vecinal que aglutina pluralidad y diversidad en proporciones esperanzadoras. Gentes de muy diferentes intereses y filiaciones político-asociativas se han unido para abrir una brecha en el pétreo consistorio. Y lo van a conseguir. Lo van a conseguir porque se puede sentir el trabajo honesto, el compromiso con su municipio, la ausencia de lucha de egos o las tensiones clásicas que agrietan muchos de los intentos alternos desde las izquierdas.
Este domingo yo me conformaré con que en Madrid, en Barcelona y en Ribamontán al Mar se rompa la tendencia clientelar y mafiosa de esta democracia de cartón piedra. Si eso ocurre, tendremos energía y ejemplos para empujar mucho más lejos el anhelo de cambio profundo, sin tapujos, sin máscaras, sin freno.
Este domingo no va a cambiar este Estado que apesta (lleno de españoles que son “muy españoles”, según el insigne presidente), pero sí podemos fijar varios oasis en el país que nos permitan tomar agua nueva cada vez que el tufo de esta estructura corrupta nos trate de asfixiar. Gracias a Iniciativa Vecinal por su trabajo y su buena energía. Los caciques comienzan a debilitarse cuando entre la servidumbre se rompe la obediencia (o el miedo). Eso ya ha ocurrido.