19/1/09

La thaumasía

Fragmento de un artículo de Emilio Lledó... a veces un párrafo justifica casi todo.....


"(...) no podemos por menos de recordar una palabra maravillosa de las muchas que hemos heredado de la cultura griega y que, espero, no se nos vayan olvidando. Esa palabra es el "asombro" (thaumasía). Parece que fue esta extrañeza ante los misterios del mundo, ante la armonía de los astros, ante la luz y la belleza que podían mostrarnos, lo que provocaba ese asombro. Asombrarse suponía descubrir lo "otro" y saber establecer esa distancia que nos permite entender. Si vivimos saturados de entorno, aplastados de noticias que no queremos o no podemos discernir; si no sabemos intuir esa lejanía necesaria para mirar, para entrever, incluso para tocar lo que nos rodea, estamos en el camino, en el mal camino, de perder la sensibilidad y, por supuesto, la inteligencia. Fue el asombro, la distancia, el no querer dar por hecho nada de lo que observábamos, lo que originó, decían los griegos, la filosofía, o sea, la curiosidad, el apego, la necesidad y la pasión por entender y entendernos".

5 comentarios:

el pasado que me espera dijo...

Excelente fragmento. Gracias por compartirlo. ¡Cuánta verdad encierra! Un buen cóctel de asombro y respeto nos ayudaría a todos a caminar mejor.

Marta Sanuy dijo...

Así se escribe, cómo Lledo.

Entre las innumerables fortunas que me han tocado por azar, pondría en uno de los primeros lugares haber sido alumna de Lledo, y eso que fue en la UNED, pero aún así

rodrivela dijo...

La maravilla del asombro es hermana del saber que no sabemos, del gusto por encontrarnos con quien siente y piensa de manera contraria a la nuestra, del placer de apreciar la diferencia, de la humildad ante los demás y al mismo tiempo del orgullo de sabernos nosotros mismos, esto es, personas de quienes ellos podrán ganar lo que les mostremos. Todo lo contrario de la certeza de quien defiende la verdad, su verdad, creyéndose superior y con derechos sobre los demás.

Baby dijo...

Si perdemos la capacidad para asombrarnos, lo habremos perdido
todo, nos uniríamos a las filas
de los insensibles, que parece
hacerse más larga, cada día..,

Paco Gómez Nadal dijo...

Parafraseando a Rodrigo, quizá ese asombro tiene que ver con una mirada ludica, infantil (sin darle un sentido negativo a este adjetivo), de la vida.