14/1/09

Afectos sin fecha de caducidad

(...)
Lavada está mi vida
en virtud de su asombro. Ayer, mañana,
viven juntos y fértiles, conforman
mi memoria conmigo.

Únicamente soy mi libertad y mis palabras.

(Caballero Bonald)

"¿Te acuerdas?". la pregunta es redundante cuando se hace en el reencuentro. Claro que nos acordamos, cada uno, cada una, según la clave en la que vivió el momento, lo que significó, lo que no pronunció el instante. Los reencuentros son encuentros si hay alma aún, si todavía tenemos algo de afecto sin caducidad rondando las pieles que tímidamente vuelven a saludarse, a olerse, a contarse el qué-hubo, el qué-más-
Cargado de afectos pues, vuelvo a mi soledad y sus delirios, a esta mesa-ancla, a ese colchón-hastío, a esta mañana nublada en el reino del sol. Sirven pues, sirven para mantener la dignidad ("me doblo pero no me arrodillo", decía un fantasma en un correo de pervivencia) y para alimentar estos días sin destino.
Una amiga buscando la puerta de la celda, un amigo bebiendo la vida de la boca de un alma sincera, otra que florece en la novedad de vivir, otra más que pervive en el amor, otros casos de los que hablar no quiero... Todos y todas ellas alojados en mi memoria como estrellitas del cielo del Sáhara o de una playa de dolor o de un mañana oscura de tanta luz.
No puedo extrañar lo que es tan conocido, sino abrazarme al afecto para reivindicar el poder de lo vivido y de lo que resta. El pasado no es un fantasma, sino la constatación de este presente tan plagado de incertidumbres.

3 comentarios:

náyade dijo...

Y lo que nos ha llevado a esto, al fin y al cabo. Sí, entiendo de reencuentros.

veronica dijo...

Paco: si, reencuentros, en mi caso el vivir lejos, voluntariamente, de donde uno nació, te hace vivir esos reencuentros, duelen, hace sentir que uno es un poco de aquí y de álla y al final de todas partes. Esos afectos sin caducidad, como tu dices, son los que dan calor a mis momentos de soledad. Me guardo los abrazos, los besos, las palabras, y los aromas para ese reencuentro, con los que más alla del internet me guardan en un pedacito de su corazón.

veronica dijo...

Paco: algo que se me olvido decir es que a veces uno se demora en los reencuentros y la vida nos roba la posibilidad de ese "te acuerdas"...que se queda en la garganta por la eternidad....