20/7/09

Preñados de almas

Y si los juglares han dejado de cantar... cómo hacemos si las sirenas han inundado nuestros espacios y son sus chirriantes silencios los que ensordecen a los ingenuos navegantes.
Y si los escribas han dado un golpe de estado en los anaqueles de la narrativa... cómo afrontamos este delirio gris de noctámbulos exabruptos donde solo palabras juntas inundan los espacios donde antes hubo poesía.
Y si las musas han entrado en huelga de hambre... qué le hacemos a esta anorexia creativa que nos hace repetir el bucle de desdichas.
Y si nos revelamos... y si no dejamos que nos dejen ser tan estúpidos... y si se nos ocurriera volver a abrazarnos, a tocarnos, a lamernos como animales deseosos del otro... qué ocurriría si volviéramos a ese tiempo intuitivo en el que no había dioses ni científicos, en el que ser no era deber ser ni ser para deber.
Y si nunca existió ese tiempo... tocará inventarlo. Porque de estos desiertos ya estamos hastiados y preferimos preñarnos de almas antes que renunciar a la manigua. Sea así y que de este modo quede reseñado.