11/12/10

Extraño de mañana

Es extraño dar la vuelta al tiempo, regresar a donde parece que estuvimos, raspar el concolón de la historia personal para descubrirse instalado en anécdotas que no se recuerdan, en momentos que a otros marcaron mientras a uno solo le produjeron un rasguño leve en la corteza de la memoria. Es extraño haber estado más tiempo fuera que dentro y seguir sintiendo alguna conexión con este aquí, este lugar por el que soy y en el que no estoy.
Vidas paralelas, a veces centrífugas, polígonos conformando una teselación e ignorándose al tiempo. Aún asi, es extraño que esta mañana sienta que la noche fue ficción o viaje temporal al pasado que no fui o que fui hasta intensidades que ignoro. Si somos lo que fuimos, soy lo que fui y todo este olvido acumulado en forma de icoságono, aristas por las que me despeño, ángulos imposibles por los que escalo para verme desde arriba. ¿No es extraño sentirse tan extraño en la propia piel?

6 comentarios:

Anónimo dijo...

joé...qué has desayunado esta mañana? abrazos fraterno-árabes

Anónimo dijo...

El DeLorean de Facebook nos regreso al 84, con más kilos, con menos pelo, con más arrugas pero a pesar de nuestras experiencias vividas con la inocencia de comprobar que los amigos de la infancía marcaron huella en nuestras vidas aunque el disco duro de nuestra mente haya querido formatearlo. Volver al pasado aunque solo fuera por unas horas y comprobar como escribes estamos marcados por lo que un dia fuimos es una sensación extraña y agradable. Fue un placer volver a reencontrase con amigos de la niñez y sentirse como un colegial con los 40 cumplidos.

mir dijo...

Es inevitable, aunque uno no quiera, nada nos quita el molde de donde nos sacaron. Mejor hacerse amigo de él

Raisa Banfield dijo...

Creo que esto es nostalgia de hogar. Cada tanto es buen alimento para el espíritu.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Al final, lo que queda es que en ese pasado tuyo y nuestro fuimos amigos.
Un abrazo fuerte.
Reme.

Paco Gómez Nadal dijo...

¿puede existir nostalgia de lo que uno es? ¿se puede echar de menos uno a veces? Somos lo que fuimos y a penas tenemos posibilidad de soñar con o que desearíamos ser. Leo la biografía crítica de Kapu y descubro cómo recrea su infancia para acomodarla a lo que le hubiera gustado que sucediera.
Yo soy un privilegiado. Infancia feliz sin límites, un entorno amable de moreras y limoneros, más cariño del habitual y mil quinientos prejuicios que debieron entrar en vena pero que fueron modificados por algún anticuerpo inesperado. Fue hermoso veros, sentiros, y sentirme en la cotidianidad a pesar de los 26 años transcurridos.