20/10/12

Esta abrumadora ausencia


Tanta gente y tan poca alma. Tanta gente y tanta alma luchando para que algún día esa gente sea gente. Tanta gente y yo sólo pienso en vos.
Lejos de tu piel, huérfano de aliento, vuelvo a ser el caminante que recorrió los páramos para cosechar tu amor en la manigua. Ahora, estos días, plagados de mentiras a medias y de sueños completos, de horas con 60 minutos enajenados, robados a la imprescindible tarea de amarte, estos días de pausa en el sentido engo que concentrarme en seguir respirando con esta garganta partida, desde estos pulmones sucios de realidad. No te negaré que un par de minutos poder sentir el aliento del pueblo organizado, concienciado, consciente, en lucha, han compensado esta estupidez de la distancia. Luego, miro a mi alrededor, veo los cuerpos falsos convencidos de que sólo con máscaras hay posibilidades en el paraíso, palpo la mentira vulgar que condena a mujeres a ser esas mujeres y a taxistas a soñar con ser pequeños mafiosos…. entonces me aferro a ti, me concentro en tu olor, en la delicada textura con la que me arrullas, en el sonido de tu voz cuando está preñada de la fuerza de la vida, re-construyo los pasos que hemos dado juntos y diseño algunos de los que seguro nos quedan por dar.
Lejos de tu piel, huérfano de esperanzas ante la implacable lentitud de los tiempos, me aferro a la única brújula que sabe la ruta para abrazarte en silencio y recuperar esta voz que, a veces, solo a veces, pierdo en el camino, rodeado de gente, de ruido, de gente, de tu abrumadora ausencia.