24/3/12

Universo

¿Sabes cómo es cuando el universo se hace pequeñito? ¿Lo has visto alguna vez abandonar su grandilocuencia, su infinitud soberbia, su hermosura estelar? ¿ir recogiendo la madeja para concentrase en lo importante? ¿Sientes cuando el universo pliega sus extremidades para dar espacio a sus alas?

Algo así acontece cuando abro las ventanas de las vidas múltiples, inimaginadas, paralelas por imposibles, tan reales como mutantes... Primero hay una expansión dolorosa, el intenso olor sin remedio de las flores desconocidas. Después, siento la necesidad de recogerme, de volver a lo fundamental, de prescindir del ruido para reposar en el excitante instante de tu encuentro.

Cómo uedo extrañar tanto nuestro universo pequeño, ese que de tan concentrado es brutalmente necesario.

Te pienso en-el-mínimo-y-necesario-parpadeo-de-tus-ojos-al-amanecer.