30/3/12

Nuestro (s) tiempo (s)

Son tiempos estúpidos los nuestros, amor. Son los nuestros. Aprender a convivir en ellos es tan difícil como sobrevivirlos con un resto de dignidad. La historia y los errores no nos han servido. Despreciamos el saber de nuestros antecesores, olvidamos la palabra de nuestros propios ancestros… el brutal golpe de aquella noche de julio, la estúpida manía de acabar con el vecino en esa aldea del sur, la consistente tarea pestilente de os que cargan sombreros.

En estos tiempos –rápidos, violentos, mentirosos- es imposible mejorar en soledad. No hay lecciones, ni libros, ni clases magistrales dónde se pueda aprehender el mal olor que baja de las azoteas. Juntos, tu y yo, juntos así, sin levantar tanto la voz, sin avisar de nuestras intenciones, deberíamos ser capaces de habitar la tierra descalzos, preguntándonos, preguntándoles el porqué de la locura, el reverso de la sinrazón. Es posible que no logremos las respuestas, pero es seguro que nuestro tiempo será nuestro, y que, a punta de la necesaria duda, podremos atrincherarnos al menos en la única certeza que hoy me enraíza y me hace aire, que hoy te eleva y te hace luz. Nosotros. En este, nuestro tiempo.