17/3/09

reportaje publicado hoy

El Estado, ausente en disputa entre indígenas y multinacional

Goliat genera energía

Comunidades amenazadas por el megaproyecto hidroeléctrico de AES Changuinola


AVANCE. Los trabajos de construcción del dique principal de Chan 1 van a toda máquina. ESPECIAL PARA LA PRENSA/Paco Gómez1174592

Paco Gómez Nadal
CHANGUINOLA, Bocas del Toro

nacionales@prensa.com

Hay 112 escalones que separan a la comunidad de Charco La Pava del imponente río Changuinola. El aliento no alcanza para el caminante urbano, pero el empinado reto no logrará evitar que esta comunidad quede anegada cuando la represa que se construye a escasos 300 metros entre en operación.

Cuando esto ocurra, la comunidad habrá sido trasplantada a la loma de un cerro que alcanza a divisarse desde el caserío actual. Estará a unos 20 minutos a pie del agua y a una derrota de su tradición, de su forma de vida.

Alrededor de Charco La Pava, AES Panamá –la principal empresa generadora de energía en el país– avanza a pasos de gigante en su proyecto de Hidroeléctrica Chan 75 (Ahora Chan 1) y, a cada paso, las tensiones con y entre la comunidad crecen alimentadas a punta de salarios y discursos.

Algo más de 563 millones de inversión, unos 900 trabajadores, campamentos para sus técnicos que se parecen a los enclaves en la antigua Zona del Canal y… un “pequeño” problema: las comunidades indígenas ngöbe como Charco La Pava, Guayabal, Lazo o Valle del Rey, entre otras. Según los datos de AES, 159 familias con 800 miembros cuyas tierras quedarán dentro de las mil 394 hectáreas que serán anegadas.

Desde hace cuatro años, la empresa ha jugado a dividir la comunidad y desde entonces el pleito ha pasado de las palabras a los enfrentamientos violentos, por la represión policial [la empresa tiene un contrato de prestación de servicios de seguridad con la Policía Nacional] y llegando a la visita de James Anaya, relator especial de Naciones Unidas para los Derechos y Libertades Fundamentales de los Pueblos Indígenas el pasado 29 de enero. “Desde que vino Anaya, la empresa presiona un poco menos”, explica Bernardino Tera, de Guayabal. “Bueno, en realidad han cambiado la técnica, ahora utilizan gente de la misma comunidad para convencer y presionar a los que no le vemos el beneficio al proyecto”.

No opina lo mismo Thais Mejía, actual enlace de AES con la comunidad. “No se crean que ese señor [Anaya] les va a solucionar algo, es con nosotros con quien hay que negociar”. Sus palabras se escuchan en el precario salón de la escuela de Charco La Pava donde varios empleados de AES y funcionarios de diversas instituciones del Estado se reúnen con algunos miembros de la comunidad favorables al proyecto. La negociación se acaba cuando se trata de lo que AES denomina Reasentamiento Participativo. “Lo que sí les digo es que el reasentamiento va por que va. Vamos atrasados y no vamos a parar porque tres o cuatro personas no estén de acuerdo”. Concluye “la licenciada”.

A pocos metros de la escuela, Rafael Ábrego, uno de los que se enfrenta a AES mantiene otra versión de la historia. “Ellos nos desprecian, nos dicen que vivimos sucios, entre los animales y la basura, en casas feas… Nos quieren meter en casas de bloque, lejos del río”. Desde el lugar donde está sentado Rafael y Amelia Pineda –otra líder contundente en su posición– se pude ver el incómodo camino de piedritas hecho por AES como aporte a la comunidad. “Debe ser para no mancharse ellos cuando vienen, nosotros vamos con botas de caucho”.

Desde Charco La Pava se pueden ver las obras del dique principal de 99 metros de altura. La devastación es evidente. Ahora, unas 40 personas de las comunidades trabajan temporalmente para AES. Se pasean por el área con casco y chaleco, pero con muy pocas funciones. “Engañan a unos porque son analfabetos o no hablan español. A otros, los compran por un salario, aprovechando su pobreza”, se lamenta Ábrego.

El caso simbólico que muestra AES de estos reasentamientos “participativos” es el de Isabel Beker. De hecho, en su sitio web la ponen como ejemplo de mejora de calidad de vida. Cuando James Anaya visitó a la señora, el símbolo no cumplió con el guión y contó que quiere volver a Charco La Pava y cómo la forzaron abandonar el terreno en el área de la represa.

Valentín Pineda, administrador regional de la Autoridad del Ambiente en Bocas del Toro, cree que debido a lo “conflictivo” del proyecto la mayoría de las delegaciones provinciales del Gobierno central “no han sido suficientemente beligerantes”. En Chan 75 “se dejó la parte social para el final y tuvimos que jalarle las orejas a la empresa”, continúa Pineda quien al final reconoce que, en cualquier caso, sus competencias son limitadas. “Hay decisiones que se toman en Panamá”.

La ausencia del Estado en estos conflictos es evidente. Las comunidades deben negociar por su cuenta y eso las deja en clara desventaja. En el caso de Charco La Pava la desconfianza de los habitantes ante cualquier extraño es contundente. Llegar allá es difícil, porque la empresa controla la carretera pública y registra e interroga a todo aquél que quiera entrar a la zona. Ganarse la confianza de los habitantes es igual de difícil.

Los indígenas ngöbes saben que esta pelea les toca solos. En Charco La Pava, Ernesto López está seguro de que la comunidad tendrá que tomar otra vez “medidas de fuerza”. “El Gobierno está para ayudar a la empresa y en Changuinola todos los medios de comunicación están comprados… no quedan muchas alternativas”. Una mirada que confirma un periodista local en Changuinola, aunque pide el anonimato por miedo a represalias: “aquí casi todo el mundo recibe plata de esta gente”. Un único cabo suelto para Goliat: la diminuta población que sigue oponiéndose a reasentamientos o a compra de tierras.

20 comentarios:

una voz dijo...

"Más que nunca allí donde buitres de fuera y de dentro se ensañan contra los ojos abiertos de un pueblo, arrancan y desgarran las flores de la sonrisa y el sueño, carroñas de sí mismos, millonarios y coroneles oliendo a muerte; contra ellos, más que nunca, la poesía"

Cortázar

Anayansi Acevedo dijo...

Lamentable la situación planteada. ¿Qué hacer ante tanta injusticia?, todos lo sabemos, pero quien se atreve como David a desafiar a Goliat. Una muestra más de la absurda sociedad donde "mal vivimos"...

Saludos

Alberto dijo...

Tomado de la PAGINA DEL LECTOR DEL
Diario LA PRENSA hoy,
Marzo 27,2009:

MEDIO AMBIENTE
Abogada denuncia los fallos de la ANAM
En la edición del 17 de marzo de 2009, el periodista Paco Gómez Nadal publicó un excelente reportaje titulado “Goliat genera energía”, el cual desnuda la cruda realidad de las comunidades amenazadas por el megaproyecto hidroeléctrico Chan–75 (ahora Chan 1). Hace tiempo que no se veía reportajes de este calibre en los medios de comunicación. La Ley No. 1 de 1994, Ley Forestal, establece que el Estado tiene el deber de proteger y manejar los recursos hídricos y las áreas dotadas de atributos excepcionales a fin de salvaguardarlas a través de limitaciones, e incluso, que justifiquen su inalienabilidad e indisponibilidad, lo cual no se está cumpliendo.

Sin embargo, la Anam otorgó su consentimiento para la firma de un contrato de concesión administrativa del Bosque Protector Palo Seco a favor de AES Changuinola, sin cumplir con un plan de reubicación que contemplara el consentimiento libre, previo e informado del pueblo ngöbe, a pesar de la oposición presentada por miembros de las comunidades. Es bochornoso ver cómo el Estado panameño incumple sus obligaciones y responsabilidades internacionales en materia de conservación internacional, contempladas en el Convenio de Biodiversidad Biológica y otras normativas, para dar paso a este desastre ecológico y social.

Susana A. Serracín Lezcano
Abogada ambientalista

Alberto dijo...

http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2009/03/27/hoy/defensor.asp

Sandy dijo...

La visita del relator de la Onu arroja más luces sobre el tema: un proyecto con posibilidades de bienestar para todos, como debe ser. Que debe ser discutido con ecuanimidad.

Marc Cisneros dijo...

Me parece que hay dos caras de la moneda que merecen ser investigadas porque esos indigenas no tienen ni agua potable en algunas regiones ni siquiera luz electrica. Si el proyecto es en beneficio de sus comunidades creo que es aceptable una cuota de sacrificio.

Sandy dijo...

La búsqueda de mejoras para todos es la motivación del proyecto?
Si es así es bienvenido.

abelmirandapty dijo...

Si esa hidroelectrica puede traerle progreso y riqueza a mi afligido y pobre pueblo indigena, bienvenido sea...

Jonas dijo...

Yo me asombré con la participación de la ONU. El diálogo será la clave para que un proyecto de interés sea concretado: siempre y cuando se den mejoras para los habitantes del área. Tengo entendido que hay mejoras a escuelas. Eso es bueno.

Alonso Thompson dijo...

Alrededor de 250 jóvenes provenientes de las comunidades de Charco La Pava, Changuinola Arriba, Guayabal, Valle del Rey, Lazo y el Nance fueron beneficiados con becas de estudio secundario y universitario como parte del programa de mejoramiento continuo de la educación que lleva adelante AES Changuinola.

Para este año, la inversión programada supera los B/.45,000 y recientemente se hizo entrega de un desembolso por B/.11,485 que comprende el periodo julio-septiembre de 2008. En el 2007, los aportes al programa de becas fueron aproximadamente de B/. 69,000.

Estudiantes indígenas como, Magdaleno Castillo, obtuvo una beca para estudiar una licenciatura en ingeniería eléctrica, con la finalidad de poder aspirar a una posición dentro de la hidroeléctrica cuando concluyan las obras. “Todas las oportunidades son buenas, por eso hay que aprovecharlas”, dice. Su mayor anhelo es que una vez concluya sus estudios superiores pueda ingresar a la empresa para poner en práctica los conocimientos adquiridos.

Osvaldo Vega, quien cursa el primer año en la carrera técnica en electricidad es uno de los que ahora tiene oportunidad de un mejor futuro para él y su familia. “La empresa nos permite capacitarnos hacia el futuro, lastimosamente muchos no han sabido aprovechar este beneficio y desistieron”, expresó.

El programa, de acuerdo al Gerente General de AES Changuinola, Humberto Gonzáles, “tiene como objetivo darle nuevas oportunidades a estudiantes de escasos recursos y mejorar, a través de la educación la condición de vida y el futuro de estos jóvenes”.

Este aporte va de la mano con la completa construcción de un plantel educativo en la comunidad de Nance de Riscó, con instalaciones para informática, dirección, comedor, biblioteca y otras facilidades como salón de cómputo.

Sandy dijo...

Muy interesante lo que pones Alonso.
Leí que se han otorgado becas y creado reasentamientos cercanos a sus sitios originales.

Paco Gómez Nadal dijo...

La labor de publicidad y relaciones públicas de la empresa es muy buena, está claro. Yo he estado allá y he visto la realidad. Lo que está haceidno la empresa es tapar los errores y abusos gastando unos dólares en acciones que poder publicitar. Lo que ocurre es que incluso lo que cuentan luego, al hablar con la población, es mentira.
No se trata de progrerso sí, progreso no; creo que el tema es qué tipo de progreso, qué papel juega la población y, en especial, qué papel juega el Estado (les recuerdo que hacer escuelas o garantizar el estudio es tarea del gobierno, no de una empresa privada ni de la caridad)

Roy Playa dijo...

Investigando encontré esta interesante noticia:


Adolfo Linares, dijo confiar en que el gobierno demostrará a la CIDH "que no existen motivos para implementar las medidas cautelares que se solicitaron de suspensión de las obras" de la hidroeléctrica.


Indicó que la hidroeléctrica es reconocida como "proyecto de interés público y social debido al crecimiento de la demanda eléctrica del país y a la falta de incremento de plantas de generación en la actualidad".

La empresa estadunidense AES construye la hidroeléctrica Chan 75, de 223 megavatios en Changuinola, en la caribeña provincia de Bocas del Toro, con un avance de 40 por ciento y una inversión de 350 millones de dólares de los 560 millones contemplados.

La CIDH solicitó el pasado 17 de junio al gobierno de Panamá suspender la construcción Chan 75, ante una denuncia de violación de derechos humanos de comunidades indígenas.

La entidad hemisférica pidió al gobierno adoptar medidas cautelares para evitar daños irreparables al derecho de la propiedad y la seguridad de los indígena Ng÷be-Buglé, residentes en el Valle del Río Changuinola, en Bocas del Toro.

Los residentes indígenas en las áreas donde se realizan los trabajos de AES en Changuinola, a unos 600 kilómetros al oeste de esta capital, denunciaron que de manera ilegal la empresa estadunidense los había desalojado de sus propiedades.

Las medidas cautelares en favor de los indígenas deben regir hasta que el sistema interamericano de derechos humanos adopte una decisión final sobre el caso, indicó el CIDH y el gobierno dijo esta semana que estudiaría la solicitud de la Comisión.

La Cámara de Comercio se quejó de que "grupos anarquistas ajenos a los intereses de todos los panameños estén impulsando acciones y campañas difamatorias, manifestaciones, sabotajes y desinformación contra este proyecto".

"La suspensión de la obra traería consecuencias gravísimas para la estabilidad económica de la región y el desarrollo del país", advirtió la Cámara.

Jonas dijo...

¿Qué información se tiene sobre el nuevo gobierno y este tema?

Porque aunque sea "de paqute", recién estrenado debe tener idea de la situación.

abelmirandapty dijo...

He encontrado este interesante articulo en la web y lo comparto con ustedes...

AES CHANGUINOLA INFORMA

AES Changuinola desea reiterar que ha cumplido con todo lo señalado por las leyes locales y por sus políticas internas, e inclusive va más allá de lo mandatorio en muchos temas acorde a lo establecido en los principios, valores y políticas que rigen a la compañía a nivel mundial. AES Changuinola en todo momento ha respetado los derechos humanos de las personas que actualmente residen en las áreas cercanas del proyecto. Hoy el 74% de la población de la zona, después de diversas reuniones, conversaciones y sesiones previas, ha llegado a acuerdos voluntarios con la compañía; más de 90 familias, ya están viviendo en sus nuevas residencias que tienen condiciones mucho mejores a las que tenían anteriormente, lo que contribuye a mejorar su bienestar y calidad de vida.

Los beneficios de este proyecto son claros: Ayudará a reducir la tarifa eléctrica al usuario final en un 21%, desarrolla y aprovecha recursos renovables nacionales, suple parte de la necesidad energética de Panamá, reduce la dependencia de combustibles fósiles, evita la emisión 669.000 ton de CO2 equivalentes a la atmósfera, contribuyendo así al objetivo principal de la Convención de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático (UNFCCC) y está brindando empleos a más de 1800 panameños.

AES mantiene su compromiso para seguir trabajando con las comunidades y con las autoridades nacionales y locales para garantizar que este proyecto, trascendental para el desarrollo económico de Panamá, se lleve a cabo con criterios de respeto por las comunidades, apoyo a su desarrollo y calidad de vida y con un cuidadoso plan de manejo ambiental para preservar la riqueza natural de nuestro país.

Ian dijo...

Yo también creo que la cancillería comentará sobre este tema.

Me parece interesante la idea de desarrollo autosostenible para quienes habitan el área. La implementación de eso en manos de quién estará?

Marc Cisneros dijo...

Considero que necesitamos mas informacion sobre este tema, hay mas preguntas que respuestas.

Elías López dijo...

Me parece que lo que debemos hacer antes de opinar sobre todo esto es ver toda esta información y analizarla y luego de eso tratar de llegar a conclusiones que sean de beneficio para toda la comunidad y sobre todo para los moradores del área donde se están construyéndose estas hidroeléctricas, esta la forma más civilizada y democrática de llegar a una feliz conclusión de todo este asunto...

Marc Cisneros dijo...

Que el gobierno investigue debidamente y se sepa cuales son los intereses oscuros de cierto grupo que no quiere que los sectores populares de nuestro pais tengan energia barata. Ya saben Señor presidente Martinelli, usted tendrá la ultima palabra.

Guillermo Isael dijo...

Si es cierto, de que AES está de frente en lo que respecta al beneficio de todo el pueblo bocatoreño. Porque no se toma a todos los demás habitantes no colindantes al proyecto en programas de tipo becario o trabajo y solo, se centran supuestamente, en el area afectada a sabiendas de que personas de otras provincias aprovechan estos recursos más que los propios bocatoreños.