2/11/13

Sutileza

Así. Así… desde el susurro de tu cuerpo asomo mi perplejidad a la vida. Así… despacio, sin prisa, sin metas, sin aliento. Así vivimos. Es verdad que a ratos sentimos el rigor de los barrotes y de lo inevitable, pero la mayoría del tiempo rozamos con la punta de nuestros dedos el paraíso –en el otro-, agitamos su respiración para hacerla nuestra, rozamos el borde del anhelo para convertirlo en deseo.

Así… así de quedo dejo el asunto… cuando los teléfonos y la torpe realidad asoma nos refugiamos bajo las sábanas limpias que tejemos cada víspera, buscamos la mano del otro, entrelazamos nuestras intenciones y nos atrincheramos en la sutileza de este amor sin aristas.