30/12/10

Pasa la página

Hagamos corte, pasemos la página del año para comprometernos a que en 2011 vamos a vivir más intensamente; amar sin redes de seguridad ni expectativas; pelear en las trincheras adecuadas para que este mundo extraño no termine de desmoronarse; exigirnos más a nosotros mismos aun a fuerza de incomodarnos; incomodar a los otros si es para recordarles que vivir en sociedad es luchar por lo común; buscar hasta la última brecha de este sistema perverso para hacerlo cambiar o morir; recordar a los caídos, a los que han dado su vida por nosotros a pesar del olvido que ya son; soñar, aunque nos acusen de soñadores, con un mundo más hermoso, más justo, más equitativo y más humano.

Que así sea. Que 2011 no sea el final de nada, pero sí el principio de la siembra colectiva para el cambio total, el año en que la sociedad civil fue consciente de su poder, en el que el poder fue consciente de su pequeñez; que 2011 sea tu ao, mi año, pero también el año de los excluidos, de las periferias, de los sures y de los tristes nortes, del inundado este y del amontonado oeste. Hagamos milagros, construyamos microutopías, no nos olvidemos que cada uno tiene una obligación moral con el tiempo que le ha tocado vivir y que ese tiempo es tan insignificante que desperdiciarlo sería delito. Hagamos de 2011 el principio del fin de la impunidad de nuestra irresponsabilidad.

Mientras, agotemos estas últimas horas, malgastémoslas en abrazos, en besos finitos y en arrumacos imprevistos, digamos lo que se nos pase por la cabeza y dejemos a un lado la cabeza para que el cuerpo sea una fiesta. Abrazos a todas y todos, deseos sin límites.

Fechas comparadas

Hace un año los días eran más largos /el olor de tu pelo no rellenaba los ángulos muertos de mi casa/. Hace un año intuía tiempos amables /no sabía que se avecinaban días de sonrisas incontenibles ni noches repletas de algodón/. Hace un año conjuraba la tristeza con un par de lecturas esperando tu paso firme y temiendo un arrepentimiento sin lágrimas /y saltaste al abismo como quien sabe que, como los dioses, goza de la inmortalidad del alma/. Hace un año un año más sólo era una utopía /ahora pareciera cada año nuevo un regalo con lazo que pudiera desempacar cada maána/.
Hace un año sabía que te amaba. Hoy, sé que es esa la única manera de negociar con el tiempo y sus aconteceres.

29/12/10

Las preguntas de la decepción

No. Hoy las palabras se despeñarán sin mucho sentido. Algunas renunciarán a ser pronunciadas. Otras, apenas, podrán emitir gemidos de dolor ante la constatación del fracaso. ¿Qué será de nosotros si las personas buenas no lo son? ¿Cómo procesar la verdad cu
ando es tan vulgar, tan prosaica, tan humana? ¿Será que ninguno es, en realidad, bueno? ¿Será que la bondad es una quimera entre estos seres de instintos primarios? ¿Será que sí es la sotana la que mancha el alma? ¿Será que, simplemente, la verdad de Houtart es la verdad de esta Humanidad? ¿Cómo habrá vivido este hombre 44 años con la herida hirviente de la ignominia? ¿Qué pensarán ahora todos los que lo han escuchado, los que han creído, con él, en que otro mundo es posible? ¿Se puede comenzar a restañar esta sociedad cuando el lastre es tan pesado?
Hoy, más que nunca, me quedo sin respuestas.

24/12/10

Noche con nostalgia y cobija

La cobija es insuficiente. Me muevo, doy una vuelta más en este viaje sin ojos. Busco tu sombra y tu temperatura. No estás. Y ya me cuesta, ya, conciliar la vida sin tus párpados para protegerme de la luz y sin tus manos para asirme del viento. Lo intento de nuevo: moldeo tu cuerpo con la cobija para engañar-me pero son demasiado fuertes los humores que dejaste repartidos por mis sentidos como para sustituirlos por sucedáneos, imaginerías estúpidas de la noche.
Es estar en ti lo que da sentido al paso enérgico de la mañana y al rumiar quebrantado del anochecer. Es estar contigo lo que me permite renunciar a algunos de los sinsabores que podrían atajar el camino a la muerte; es tu forma de quererme con la que me quiero; es tu manera de estar la que me permite ser más, no sé si mejor.
La cobija solo sirve cuando eres tú la que la arrastras sobre mis nalgas, cuando entre ella y mi piel está tu mano, tu olfato, quizá la suave requisa de tu lengua. Cuando vuelva a camuflarme en tu piel, no harán falta zafradas para superar el invierno. Solo, tal vez, una delgada sábana de rumores sobre la que derramar el dulce jugo de nuestra historia.

Lamentos

En esta tienda puedes comprar el Totally Sexy Mug o puedes "regalar agua potable a un niño del Tercer Mundo". Aquella otra vende perfume de 120 euros el tarrito pero anuncia en una pantalla de plasma que colabora con 6.000 damnificados de Haití. Un poco más adelante una mujer rumana, parte del ejército organizado del lamento, canta un triste Feliz Navidad mientras aburrida balancea el tarro vacío de la generosidad. Camino en el asfalto perfecto que oculta las brechas, que maquilla las arrugas de este mundo que ha fracasado en el intento de reinventarse tras las guerras fraticidas de mitad del siglo pasado y que no ha sabido inaugurar aún el nuevo.
El tañir susurrante de los lamentos agota cuando lo que se ve es calidad de vida (que no siempre una vida de calidad). La queja inmovilizadora se instala cuando sobra el tiempo y la salud. Mientras, compramos concencia, tiempo, plazos o almas. También, por qué negarlo, compramos energía condensada en un gramo, los inconfesables giros del sexo en la red o enredados en oscuros garitos, la diversión empacada en ruido, el afecto con forma de regalo navideño, el desenfreno embotellado con el hielo derretido del tedio...
Y, sin embargo, bajo los pliegues engañosos de la perfección, un pequeño batallón de inconformes se dedican a roer y medrar. Unos, organizados para no consumir; otros, cultivando las lechugas de la revuelta; algunos mandando tiernas felicitaciones de Navidad a unas embajadas insulsas en Roma; los más, leyendo esta vida para aprender a re-construirla. No hay descanso para los designados, para los que saben que en su actitud y en sus agallas reposa la esperanza.

22/12/10

La irresponsabilidad individual

Me dicen que la culpa es de cada uno. Ahora, ya se sabe, somos responsables de casi todo: de la crisis financiera, del cambio climático, de la contaminación ambiental y de los atascos de tráfico. Nunca se culpa a cada ciudadano, eso no, de la pobreza, de la exclusión de la mayoría de los habitantes del planeta o de las guerras que financian, en parte, los sistemas de seguridad social del primer mundo. Y es verdad, somos culpables, pero por inacción.
Encostrados en las minucias cotidianas, la mayoría pulula de cena en cena, de compra en compra, dejando 5 minutos a la semana para la mala conciencia olvidadiza y otros cinco para el sexo rápido y mecánico.
Somos irresponsables individualmente porque no trabajamos en lo colectivo. No somos sin los otros y ese detalle fundamental que nos hace humanos es el mayor olvido y, por tanto, el mayor crimen contra la propia Humanidad. La inacción individual no supone ni siquiera la parálisis de las alas de las mariposas que deberían andar provocando sunamis en Bangladesh desde una tranquila huerta mediterránea. Lo que sí provoca terremotos sociales y sufrimientos incalculables es la inacción social, en comunidad. Si renunciamos a organizarnos y a construir lo colectivo, estaremos renunciando a la supervivencia individual.
Hoy, cuando el goteo incesante del cielo presagia resbalones cósmicos en estos malecones del primer mundo, hay millones de almas peleando en conjunto por los demás. Esa es la única luz al final del tunel, aunque los beneficiados del principio de siglo sigan con los ojos cerrados tratando de que pase el chaparrón antes de que el tren social vuelva a la intemperie.
La soledad de la responsabilidad individual (recicla, consume con responsabilidad, cuida SOLO de los tuyos...) es la irresponsabilidad de cada ciudadano.

20/12/10

Perritos calientes

Los perritos andan calientes. Sus dueñas compran abrigos de cachemir y ellos mueven la colita contentos de haber recalado en un hogar vacío de alma y lleno de cosas. Gustan, por ejemplo, de la camita acolchada con marca al frente y mullido cojín que huele a pachulí y no a orín. Pasean con destreza entre los bolsos de la señora o por los delicados meandros de cristal veneciano. Los perritos calientes de la desocupación gustan de embadurnarse con mostaza de Dijon y luego dejar que su dueña los relama entre la barriga satisfecha y el sexo lánguido por ausencia de perra.
Qué magnífico banquete sería resbalar por las chimeneas de esas casas ajenas a la realidad y hacer un festín de perritos calientes, una orgía de comida barata en esos cenáculos de diamantes y metales bañados en sangre.
"En tiempos de crisis lo que sigue vendiendo es el lujo", explica alguien ducho en la materia. "En tiempos de lujo, una buena crisis para asustar a los acomodados", responde uno de los arrancados.

19/12/10

A deslegitimizar...

Aviso para navegantes de Françoise Houtart durante una conversa en Murcia. No cuenta nada nuevo para los excluidos del festín, pero sí para los aparentemente ingenuos beneficiados de la explotación: el problema no es esta crisis financiera, sino el sistema capitalista. No hay nada que hacer con estas reglas del juego y hay que construir nuevos paradigmas con os que determinemos nuestra relación con la naturaleza, nuestra forma de organizarnos con los otros, las formas de la economía para que nos sirva sólo para producir lo que precisamos para vivir y, por último, un paradigma sobre la interculturalidad que acabe con el occidentalismo que fuerza las reglas del juego capitalista.
A algunos les pareció demasiado amplio el planteamiento y preguntaron... ¿por dónde empezar? Houtart lo dejó muy claro: nuestra "primera obligación en este momento es deslegitimizar el sistema capitalista en cada oportunidad que tengamos". Y los que llevamos tiempo en ello nos alegramos de que un hombre de la credibilidad en sectores amplios como este peculiar sacerdote y sociólogo belga eche gasolina a este incendio aún sin llamas.
Si alguien no sabía quéhacer para cambiar las cosas, ahora ya debería tenerlo claro. El primer paso es desenmascarar a la bestia. El único problema es que al hacerlo incomodaremos a otros y nuestra vida se volverá un poco más incómoda [al menos para los los que formamos parte del porcentaje de los privilegiados].

13/12/10

Adiós al atrevimiento

Recuerdo la primera vez que escuché la percusión de First We take Manhattan en la versión de Enrique Morente. La piel se me erizó y sigue así. García Lorca, Leonard Cohen, Lagartija Nicks y Morente. Québestoa, qué manera de emocionar y de revolucioanr todo.
Omega, ese disco críptico, duro, inapelable, exigente, me metió en el universo de Morente. De ahí me hizo re-conocer a Miguel Hernández, a Antonio Vega, el flamenco de siempre, el flamenco atrevido, el flamenco y la palabra, sin límites. Atrevido cantaor de nuestro tiempo, osado flamenquero de camisa con cuellos anchos y peinado de tormenta, herencia de moros granainos.
Cada vez que se muere un poeta, un cantante del alma, alguien capaz de hacernos llorar o estremecernos sólo con su voz o con su palabra, el planeta está de luto. Morente entró a reparación y salió frío, olvidado de sí, sin ser ya él ni su recuerdo. El único consuelo para algunos muertos es la memoria tallada en su obra. Qué raro es el día de morir, que inesperado ese segundo sin aliento.

11/12/10

La otra historia

Miro con ojos críticos en exceso el mundo del que provengo. Lo juzgo como una juzga a la gente que quiere con cierta injusticia fruto de la exigencia.

***

Hoy escucho la historia de Consuelo, esa mujer ya mayor que conozco poco, de un pueblo de por acá, ligada a mi por lazos familiares. Y me entero que un inmigrante subsahariano que la veía todas las tardes cosiendo a la puerta de su casa le pidió ayuda. Que le guardara el mal salario que ganaba y las latas de comida que compraba; que vivía en una nave con cientos de inmigrantes como él, explotados y brutalizados.
Consuelo lo hizo, con generosidad, y construyeron una relación de amistad. El inmigrante salió de Murcia camino a otra región en busca de trabajo y allá otra mujer española más joven se enamoró de él.
El amigo de Consuelo nunca ha dejado de escribirle y de llamarla.

***

Somos gente y aunque el "desarrollo" aletarga, el ser gente nos sigue salvando. Quizá a eso nos deberíamos dedicar: a rescatar "la gente" que llevamos dentro, a fomentar aquella magnífica costumbre de recibir al Otro, de saludar, de compartir, de charlar.

Extraño de mañana

Es extraño dar la vuelta al tiempo, regresar a donde parece que estuvimos, raspar el concolón de la historia personal para descubrirse instalado en anécdotas que no se recuerdan, en momentos que a otros marcaron mientras a uno solo le produjeron un rasguño leve en la corteza de la memoria. Es extraño haber estado más tiempo fuera que dentro y seguir sintiendo alguna conexión con este aquí, este lugar por el que soy y en el que no estoy.
Vidas paralelas, a veces centrífugas, polígonos conformando una teselación e ignorándose al tiempo. Aún asi, es extraño que esta mañana sienta que la noche fue ficción o viaje temporal al pasado que no fui o que fui hasta intensidades que ignoro. Si somos lo que fuimos, soy lo que fui y todo este olvido acumulado en forma de icoságono, aristas por las que me despeño, ángulos imposibles por los que escalo para verme desde arriba. ¿No es extraño sentirse tan extraño en la propia piel?

10/12/10

La crisis económica

En el autodenominado primer mundo la crisis ya ha cambiado algunas cosas:

1. Tras las barras de los bares los españoles buscan otra vez el empleo y, con ellos, regresa la mala leche y el café cortado.

2. En las calles de mi ciudad hay muchas esquinas. Como en todas las ciudades. Y en cada esquina un inmigrante. Arrodillado, sentado sobre un escalón, en el andén frío del frío invierno. "Acepto Trabajo" escribe uno, "acepto comida", reza en otro cartel. Silencio, me dice con los ojos una joven subsahariana que ha elegido un larguero en lugar de un corner.

3. Las encuestan revelan que la gente es menos estúpida de lo que aparenta. Quien manda en este país son los bancos, dice la mayoría. Sin embargo, en las conversaciones de corrillo el culpable es el presidente, un dirigente de la supuesta izquierda que le está haciendo el trabajo a la derecha justoa ntes de entregarle el gobierno.

4. El cura del pueblo ha gastado 100.000 euros en un nuevo retablo. No sea que a falta de pan los pobres se queden sin circo.

29/11/10

El primer paso

Wikileaks está dando una buena disculpa al imperio para controlar de una vez por todas la red. Si como Assange afirma la próxima "víctima" de las filtraciones es un gran banco estadounidense será el principio del fin. Uno puede tocar al Departamento de Estado (que no es el corazón de la perversidad del imperio), uno puede filtrar unas maldades en Irak, pero golpear al poder financiero son otras palabras.
Del enemigo externo (el islámico), al interno (los medios de comunicación de última generación como Wikileaks). Internet y las redes deberán ponerse bajo control del imperio para garantizar la seguridad y la paz internacional y todos estaremos seguros de que así debe ser.
Tiempo al tiempo.

La toma del poder

Las revelaciones de Wikileaks no son más sorprendentes que el amanecer cotidiano o el lánguido ocaso de los seres humanos de la periferia. Los que, como yo, creemos aun sin confesarlo, en la teoría del complot, sabemos que los imperios son así: prepotentes, osados, suicidas, persistentes en su obsesión panóptica. Pero comprobarlo siempre hace daño.
Al leer los cables sonfiedenciales, las miles de hojas vertidas a la olla imperial, queda la estúpida sensación de ser invitados de piedra en este mundo. Confirmamos, no sin estupor, que todo se dedice al margen de nuestra opinión o de nuestras necesidades. Son otros, otros los que se creen con el poder omnímodo, con la capacidad natural de pedir nuestro ADN o de jugar a los bombardeos y las cospiraciones.
Parece más urgente ahora la toma del poder. Podemos hacerlo de diversas formas. Expulsando a todas estas bestias de salones ovales o recatngulares, exigiéndoles que nos devuelvan lo que jamás debimos ceder. O también podemos ignorarlos, dejarlos en sus tristes partidas de ajedrez cósmico y construir un nuevo poder popular, paralelo, real, vital, incluyente, demoledor.
No sé cuál es el camino, pero desde luego no es este. No debería hacer falta un Wikileaks para abrir los ojos. No nos hacen falta los ojos si no queremos ver.

23/11/10

El discreto encanto de los seres oscuros

¿Qué venderá María Pilar Hurtado? Ya dejó claro el presidente Ricardo Martinelli que, como buen panameño (presidente dixit), compra a quien vende y vende a quien compra. Así que nos toca intuir que la prófuga de la justicia colombiana, Hurtado, debe estar ofertando algo. Ella o su jefe máximo y protector: Álvaro Uribe, el preferido del Congreso hondureño y de los chicos bien del INCAE (donde dará una conferencia mañana). Lo mejor de la broma es que Uribe hablará en una conferencia sobre sibergias entre el Estado y el sector privado cuando sería mejor que disertara sobre cómo convertir el Estado en una herramienta política personal de persecución.
Hurtado, como todos estos seres oscuros que se mueven en las goteras del poder, paracen tener un discreto encanto para los presidentes panemeños.
De hecho, Martín Torrijos puso las cosas en orden y le dio el estatus definitivo de asilados a joyitas como Jorge Serrano Elías (el fracasado autogolpista de Guatemala que habla de democracia cada martes en el deplorable programa de radio de la estridente Mayin Correa); Abdalá Bucaram, el deschavetado ecuatoriano destituido por loco y muy cuerdo para los negocios; o el sí golpista haitiano Raoul Cedrás.
Somos el basurero del mundo del que puede salir reciclado Posada Carriles o dónde lavadores de plata, narcotraficantes o fantoches disfrazados de constructores pueden asistir a cocteles de la alta sociedad, comer en restaurantes de lujo y no preocuparse por su estatus migratorio o su situación fiscal. De eso solo se tiene que preocupar inmigrantes pobres, periodistas o críticos del Gobierno (que a eso sí no le tenemos afición).
En el mes de la independencia de Panamá hemos mostrado nuestra dependencia de los negocios oscuros y los arreglos bajo la mesa. Nuestra pasión por la impunidad. El descaro de nuestros gobernantes. Y, lo más preocupante, la indolencia de sus gobernados.

La necesidad

No, no te necesito para vivir, pero sí para estar vivo. No, para respirar; pero sí para transformar el oxígeno en energía. No te necesito para pagar las facturas de la cotidianidad o para fingir desidia en la cola del cine. Tampoco te necesito para hacerle la revisión al carro o para cambiar el aceite a las bisagras de las puertas que abro ya por costumbre o ara masticar el almuerzo del día a día.

Sí te necesito. Sólo para algunos asuntos trascendentales. En realidad, nada más te necesito para encontrarle sentido a caminar, a soñar, a pensar más allá de los próximos 4 minutos. Para moverme con un talante más digno, para levantarme ante tanto sarpullido en la corteza de la Humanidad, para reír en las mañánas, para beberme la vida sin prestar atención a los azucarillos falsos que la edulcoran.
Te necesito amor y te pido disculpas por la responsabilidad que comporta para ti. Tendrás que aguantarla aunque no creo que su liviandad te doble el espinazo. Lo más probable es que te des cuenta de que la necesidad de ti es gozosa, no tiene hipotecas asociadas, no amarga el dulce de tus labios ni provoca vértigo ante abismos inexistentes.
No te necesito para vivir, pero sí para estar vivo.

20/11/10

La rehabilitación

Mejor que no. Qué carajo le importa a Tolstoi que la Iglesia Ortodoxa lo rehabilite o no. Los fascistas tiene memoria y no olvidan a los seres libre y Tolstoi lo fue. Imagino que en su tumba, el anarquista brillante debe estar muerto de la risa del debate desatado en Rusia.
Lo que hay que pensar es si nosotros, ciudadanos libres víctimas de las iglesias, perdonamos a las religiones por todo el daño, la saña y la muerte que han provocado a la Humanidad. Lo que hay que romover es el fin de los privilegios a curas, pastores, popes y fascistas varios escondidos tras el cuento chino de la bondad. Las personas que visten estos ropajes no tienen por qué ser unos canalles, pero las instituciones que los apadrinan están manchadas de sangre y dolor.
Hoy, 20 N, se celebra la mancuerna entre la iglesia ctólica y el dictadorzuelo Franco. Lo que tenemos que hacer es excomulgar civilmente a tanto delincuente con sotana, a esos que estan reunidos en Roma ara ver cómo camuflar mejor la pederastia institucional.

18/11/10

La nueva independencia de Haití

Da igual si es instigada o no, si nos parece lógica o no, si estamos de acuerdo o no. A pesar del silenciamiento mediático (se cuenta pero sin valorar que es la primera revuelta seria contra la ONU en los últimos años), los haitianos vuelven a demostrar que tienen el gen de la idependencia metido hasta el tuétano. La revuelta contra los Cascos Azules (los boy scouts intergalácticos que tienen en su haber NO haber solucionado ni un solo conflicto armado en el planeta) es seria y va a más. La policía local es la encargada de hacer el trabajo sucio: disparar y dispersar a sus hermanos para que las tropas internacionales no se manchen las manos, como lo hicieron hace unos días al matar a tres ciudadanos desarmados.
La historia de Haití es la de la libertad: los que luchan por conseguirla y, aun peor, los que la consiguen son sevéramente castigados por el sistema que no permite estos deslices. Así fue aplasatada La Comuna en París (1871), así pasó con los luditas en Inglaterra (1890) o así aconteció cuando los trabajadores se levantaron en Santa Cruz en el episodio conocido como la Patagonia Rebelde (1921).
En 1804, antes que ningún criollo uniformado diera un paso hacia la independencia de las metrópolis, Haití se liberó de dos yugos: el del escalvismo y el de Francia. Aún paga sus consecuencias. Todo el mundo sabe lo que hay que hacer en Haití, excepto los haitianos. Esa es la teoría de tanta herminta de la caridad que anda suelta. Se olvidan, que los haitianos financiaron a Simón Bolívar, que fueron ellos los que reconstruyeron su democracia hasta que Washington decidió reinstaurar el caos. Se olvidan los internacionalistas de recordar que, justo antes del terremoto devastador de enero de este año, los Cascos Azules ya acumulaban un prontuario de violaciones de mujeres y niños y de delitos comunes.
La ayuda internacional no es gratis, ni desinteresada ni reconstructiva.
El enviado especial de la ONU para Haití es el niño bonito Bill Clinton al que el mundo le ha perdonado Somalia, la nefasta actuación en Kosovo, el endurecimiento del bloqueo a Cuba o la ruína de la mayoría de sistemas agrícolas del tercer mundo. La comunidad internacional ha inclumplido sus compromisos. Sólo Estonia y Brasil han puesto la ayuda comprometida mientras un grupo de intelectuales han puesto el dedo en la yaga al exigir a Francia que devuelva los 40.000 millones de dólares que serían el valor actual de los 90 millones en francos franceses que los haitianos le pagaron a París en "compensación" por su independencia.
¿Por qué confiar en todos ellos y e sus tropas vestiditas de azul? ¿por qué ceder la soberanía a los que tanto daño y dolor han sembrado en nombre de la supuesta paz internacional y el desarrollo?

Dos canalladas

La Tiranía (Comunidad) Internacional tiene la capacidad cuasi mágica de poner al mismo nivel a víctimas y victimarios, redimiendo a éste último y ensuciando al primero. Así ocurre con Israel y Palestina. El agresor se convierte en víctima y son los cuatro locos con bombas los que satanizan a todo un pueblo en resistencia.
Con el caso del Sáhara Occidental está siendo perverso el juego. Es decir, un pueblo expulsado de su territorio hace 35 años, que ha sufrido guerra, que sufre el exilio, que es reprimido, encarcelado, torturado y llevado al extremo debe "mantener la calma" y dialogar con su asesino, torturador y encarcelador como si nada hubiera pasado.
Las excusas de Marruecos sobre la sanguinaria represión del campamento de Aaiún es tan surrealista como la que dio Israel después del salvaje ataque a la flotilla humanitaria. Israel quería mostrar a los lobos como corderos y a los corderos como alimañas sin alma. Lo mismo ha hecho Marruecos, que aprende rápido, y el vicepresidente español recibe los falaces argumentos y les da patente de corso. Entre delincuentes se protegen y queda una vez más demostrado que el denominado "concierto de las naciones" es un club privado de manipuladores en el que los intérpretes desafinan y los pueblos no tienen asiento ni para tocar la pandereta.

*****

Los países autodenominados democráticos en Occidente tampoco tienen ojos para el drama de Colombia, país "pacificado" por San Alvaro Uribe, y "civilizado" por el niño dios Juan Manuel Santos. Un país tan tan pacífico y tan tan civilizado que su policía se permite el lujo de detener a la defensora de Derechos Humanos Carolina Rubio, embarazada de 8 meses, detenida en Bucaramanga y encarcelarla bajo falsas acusaciones de pertenecer a la guerrilla (como debían "permanecer" los 3.000 jóvenes pobres asesinados por el Ejército que dirigía Santos y presentados como insurgentes para mostrar resultados). Da igual su estado o su estatus, Carolina lo tiene mal porque este Estado impune hace lo que le da la gana jaleado por los Gobiernos-Empleados de las multinacionales españolas, canadienses o estadounidenses que se están forrando en Locombia.
Por supuesto, los medios en Colombia no le dedican ni una línea a la historia de Carolina. ¿Para qué gastar tinta en la verdad? ¿Para qué darle cancha a los incómodos?
Puta vida esta

17/11/10

pensamiento I

(De Vicente Romano, Medios de Comunicación y Falsa Conciencia)

La mediación efectuada por el pensamiento único reduce las contradicciones hasta el punto de eliminarlas. Su misión es la unificación de lo que se presenta dividido, disgregado. El pensamiento diferenciado, crítico, se realiza, sin embargo, como toma de conciencia de la realidad plural y contradictoria. Este tipo de conocimiento exige el esfuerzo constante de los seres humanos por aplicar el instrumento de la razón al dominio de su entorno. La reducción y simplificación propias de la producción masiva de comunicación disminuyen todavía más el gasto de señales. Expresarse con brevedad significa dejarse cosas fuera, descontextualizar la información. Pero esto no significa que esas cosas, relaciones, contradicciones, etc., no existan, sino que son desplazadas. Al mismo tiempo, cuando se comunica algo, ese algo adquiere un significado y una relevancia que no son los que tiene de por sí, sino el que se le dé. Como se sabe, toda información es selectiva e interesada.

Puede decirse entonces que cuanto más corta y estereotipada sea la comunicación, tanto mayor será la violencia simbólica y el poder mágico de los medios, y tanto menor el significado que puede utilizar para sí mismo el sujeto receptor.