1/4/10

Para no esperar

Y tus palabras son cobija. También me descobijan cuando los poros necesitan que entres por ellos, poco a poco, con la calma del no tiempo, de este amor que me conmueve y me parte en mil pedazos dispuestos a distribuirse por tu cuerpo sin apelaciones. Tus palabras en esta distancia, en este verano interminable en que nos sobran ropas y prevenciones, en el que ya eres y yo empiezo a ser cada amanecer de trenes y augurios.

Parpadea la pantalla y yo cierro los párpados, me traslado a ti con suma urgencia, necesitado de algunas preguntas o, mejor, de algunos teamos para comprobar que sigo vivo y que el pellizco de las provocaciones me deja una huella permanente.

¿Cómo pudimos vivir sin este aliento, sin este imprescindible querernos sin hipotecas, sin más condiciones que la rendición de lo predecible?

La respuesta llega en tus palabras, en ese abrazo que desbordó la vida, en este rozar las nubes permanente en el que no hay dudas ni certezas, solo vida. Te espero, te espero para no esperar nunca más.

30/3/10

El planeta a deshora

Avenida Balboa, ciudad de Panamá, 8:30 p.m., del viernes 26 de marzo de 2010. Faltaban 24 horas para la llamada Hora del Planeta, el momento en que miles de ciudadanos estupidizados por el marketing verde apagarían sus luces para prender la conciencia contra el cambio climático.

La megapantalla publicitaria instalada en el triángulo de la muerte (centro comercial, río contaminado, hacinamiento urbanístico) ilumina la avenida y enceguece a los conductores. Miles de vatios derrochados en nombre del mal gusto y del consumismo alocado en los que aparece un mensaje de la organización WWF anunciando la Hora del Planeta, el alegato contra el consumo energético. Casi me choco. Ya me parecía un performance poco efectivo el show del apagón, ahora además me resulta desagradable. La coherencia de la acción, si es que tenía, se diluye en un mar de electricidad aérea.

Averiguo más… la Anam es parte del comité organizador. Ahí el estómago empieza a revolverse. El personaje que dirige la Anam, el mismo que desprecia en público a los ambientalistas, el mismo que autoriza que se destroce el Bosque Protector Palo Seco, el mismo que permite que uno de los pocos resquicios verdes de la ciudad se venga al piso en nombre del “desarrollo”, el mismo que está vendiendo el país a cachitos, patrocina que los ciudadanos apaguen sus luces: pero las luces de la conciencia.

La Hora del Planeta no apuntó a los culpables del calentamiento global, sino que cayó en la trampa del sistema y responsabilizó a los ciudadanos. De nada sirve que las panameñas y panameños de a pie apaguen luces o consuman menos cuando los grandes derrochadores de la energía son los centros comerciales, las industrias y los supermercados (abiertos 24 horas en un acto irracional y que consume más energía que todas las casas de los barrios donde están instalados).

Decía el sábado Denis Moreno, administrador general de la Autoridad Nacional de Servicios Públicos (la oficina donde se regala el país), que las hidroeléctricas hacen falta y son buenas. Lo dijo en Chiriquí, casi para restregar a esta provincia que se esté quedando sin ríos. “Somos un país que ha sido bendecido porque a pesar de la crisis mundial Panamá ha seguido creciendo de manera positiva, lo que significa que la sociedad consume más energía porque la calidad de vida ha sido mejorada”, explicó el intelectual Moreno y justificó su tesis en el hecho de que en 1970 cada panameño consumía 50 kilovatios al año y ahora suma 300 por persona.

Es el problema de las estadísticas porque en una casa humilde se sigue teniendo el mismo bombillo, quizá hay un nuevo televisor. Pero esos 300 kilovatios son consumidos realmente por los edificios de Punta Pacífica, por los supermecados, por Albrook Mall, Multiplaza o los nuevos centros comerciales de Santiago o David.

La Hora del Planeta hubiera tenido sentido si hubiese atacado directamente al presidente Martinelli y su acto vergonzoso de anunciar un cambio en el Código Minero porque se lo pidió su homólogo de Corea del Sur; si en lugar de concierto en Panamá la Vieja hubiera concentrado sus actos frente a la ASEP y hubiera mostrado el disenso con el modelo energético del país; si en lugar del show ingenuo y dañino del apagado mundial de luces hubiera promocionado un modelo de decrecimiento que potenciara el pequeño comercio y la escala humana en lugar de los megacentros comerciales; si hubiera explicado a la ciudadanía que el modelo de ganadería del país aporta más al calentamiento global que toda la contaminación vehicular… en fin ¡Tantas cosas y tan pocas ideas!

Tiempo perdido en esos 60 minutos, futuro empeñado ante un gobierno con un modelo extractivo violento, antidemocrático e ignorante. Estamos en manos de locos y desde la sociedad civil la tibieza no ayuda. Que el planeta nos agarre confesados. Si hubiera juicio final (los católicos saben que es una patraña), Martinelli, Javiercito Arias, Denis Moreno, Alberto Vallarino y los cómplices ciudadanos arderían en las hogueras hechas con los restos del planeta. Mala suerte: el juicio final –como el “desarrollo”– es un cuento para adultos y la realidad está pavimentada de concesiones mineras e hidroeléctricas.

25/3/10

será el mar

Desde el cielo el mar no parece salado. Cobija levemente arrugada que contonea sus espejitos cosidos con hilo de coral a la espalda de la historia. No hay entradas a esta superficie infinita que no acaba donde la tierra restriega su lengua para alegrar la vida; continuidad aplastante de dónde solo se puede rescatar la nostalgia y un par de latas a la deriva.

18/3/10

Sólo humo

(texto para la exposición de Pilar Moreno que se inaugura hoy en ciudad de Panamá)


¿Qué piensas? No me mires ¿Por qué tienes la mirada clavada en la nada? Mírame ¿Por qué me miras a los ojos? Esos-dos-dedos-arqueados-por-el-peso-blanco. Ese-humo-cargado-liviano-donde-se-encarna-tu-historia-no-hablada-no-pronunciada-no-com-par-tida. Esa historia. Tu historia. Mi historia.

Refugio, tránsito, conversa, digestión, amarre, vómito, excitación, juego, coqueteo, código secreto, desnudismo impúdico, silencio… fumar es una conversación con uno mismo y un diálogo encriptado con el Otro. Pilar Moreno parece haber hablado con todos.

Personajes aislados por el humo y conectados por él, la mayoría solos, primeros planos que abren planos imprevistos; en algunos casos la historia paralela no verbalizada pero sí dibujada: el tren de hojalata y los corazones que fluyen con calma de este preso sin prisa; el sexo amable que se reivindica desde una caderas anchas que oculta el traje verde de esta mujer que nos mira de soslayo con ojos de Martini y que permite asomar a otra mujer que baila; la única pintura en pareja que transmite la calma sin cama y ese humo en el que una joven se agarra la rodilla en ese gesto que acaricia…. La atmósfera de cada obra es el aliento de la creadora, todos los personajes quedan tamizados por su mirada penetrante, por el mismo silencio que a veces protege a la pintora.

No hay acá cigarrillos que nos hagan más fuertes, más valientes o más sexys. No van los personajes a caballo, ni conversan en experimentos de celuloide como el de Jim Farmusch. Sí hay gente, tan anónima que parece conocida, envuelta en un clima que, por vaporoso, la define con precisión. Cuenta Pilar que no son amigos, que es la imaginación la que los ha convocado en torno al cigarrillo. Y es ella la que nos los presenta ahora para dejarlos a solas con nosotros. Es solo el humo de la vida, la necesidad de apurar, de respirar a través de un catalizador para construir una historia que se amontone y desaparezca con una brisa ¿Qué piensan? Me miran ¿En dónde se instalan cuando su mirada permea la nada? Me miran ¿Por qué me están mirando a los ojos? Me prendo un cigarrillo e invito a Pilar Moreno: "No gracias, ya no fumo".

16/3/10

La represión en la Avenida Balboa



La Policía de Panamá lamenta la violencia de los obreros y dice que eso los desacredita. ¿Será que la violencia que el estado de Panamá ejerce cada dia contra los usuarios del sistema de salud, contra las niñas y niños en las escuelas, contra los presos, contra las mujeres o contra los indígenas y campesinos desacredit ...a a los delincuentes de saco y corbata que le dan las órdenes a los gorilas de verde?

Dicen que no hay derecho a que un puñado de obreros altere la vida de la mayoría de conductores. ¿Hay derecho a que un puñado de burócratas nos jodan la vida a todos?

200 obreros presos.... ¿Cuándo arrestaremos a este estado opresor, violento y ninguneador??

El blog de Otramérica


Por si les interesa, este es el link a mi blog en Frontera D. Todos los lunes se actualiza ... por arte de magia.



http://www.fronterad.com/?q=node/968

Loa al grado de inversión

EL MALCONTENTO


Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com

Hay una señora en Mañanitas que ha decidido sentarse en la hamaca a contemplar el grado de inversión que se le va a conceder a Panamá. Considera, con suma prudencia, que eso le dará de comer a sus hijos y que solucionará las pequeñas pruebas diarias a las que la vida la enfrenta.

Un campesino de Veraguas ha dejado sus herramientas y aperos y está dispuesto a pedir un crédito a la banca internacional aprovechando la buena fama que nos da la reforma tributaria para vivir del cuento y endeudarse sin límite.

Parecida es la actitud de un indígena emberá de la cuenca del Chucunaque, quien, presto lector de los diarios nacionales, se ha dado cuenta de que ahora, una vez que las certificadoras internacionales nos reconozcan como un país sujeto de crédito más barato, su vida será más fluida que el futuro metro y sus problemas una broma fácil de superar.

El grado de inversión es la panacea… o una estafa. La macroeconomía, la que es ficticia porque se construye sobre las mentiras estadísticas, tendrá que solucionar todo o no será nada. Imagino yo que si toda una política de Estado gira entorno a conseguir el dichoso grado, será porque tras su concesión todo será más fácil y llevadero.

También imagino que ayuda a la buena imagen del país el hecho de habernos convertido en co–guardianes de la sacrosanta Jerusalén o que ya podamos encarcelar a los niños. Nos falta instaurar la pena de muerte y entonces ya nos regalarán el crédito como premio a la tarea bien hecha. Ya no hace falta que la política económica la dicte el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo, hemos dejado la política pública en manos de las mismas certificadoras e instituciones financieras internacionales que casi llevan a la quiebra al sistema: ¡eso genera confianza!

Vamos bien. Vamos muy bien. Mulino se convertirá en el guardián de las calles, mientras la economía crece y crece y los ciudadanos ven atónitos como sus ingresos aumentan en el papel mientras no pueden comprar ni la canasta ni la básica. Dicen los vendedores del Mercado de Abastos que la cosa está parada, pero es porque no entienden que la mayoría del país se ha volcado a comprar en los Super 99 ante la bonanza virtual de sus cuentas de ahorros inexistentes.

Vamos bien. Una oposición ausente se dedica a contabilizar tránsfugas que confirman que esta democracia es una broma de mal gusto y que, una vez que las urnas ponen a algún malandrín en un puesto, éste puede traficar con sus votos como un narco con el polvo blanco.

Vamos muy bien. El presidente de la República, el todopoderoso Ricardo Martinelli, da órdenes a los gobernadores de firmar y ejecutar órdenes de lanzamiento porque no es posible que cuatro campesinos amenacen la seguridad jurídica de los inversionistas extranjeros que llegan atraídos por nuestro casi–grado–de–inversión; se entregan mochilas y cheques escolares tan tarde que los pobres ya había comprado mochilas, libretas y zapatos a sus hijos porque saben que mandándolos a las pésimas escuelas del país perpetúan el modelo de pobreza y tranquilizan al sector de transportes y logística seguro de encontrar mano de obra barata en el país de las oportunidades; ya nadie habla de la procuradora para evitar zozobra en los mercados de bolsa, y, por supuesto, el tema de las adjudicaciones directas es ya historia porque en un Estado–empresa como este los millones de dólares entregados a amigos son garantía de eficacia y confianza…

Lo más interesante es que alcanzaremos el grado de inversión cuando el grado de conciencia ciudadana está más adormecido y quizá sea esa una condición imprescindible para lograrlo. Un país dormido es cómodo, accesible y seguro jurídicamente. Seguro que los bienpensantes de clase media que sueñan con vivir en Miami responderán que algunos criticamos todo por criticar, que no amamos suficientemente a la patria… Un día despertarán y se darán cuenta de que “el dinosaurio todavía” está aquí (pero como para el grado de inversión no requiere de cultura general tampoco entenderán esta referencia… pobres sujetos de crédito).

23/2/10

Malcontento de hoy

La mirada estrábica de Washington
Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com

José Miguel Insulza, antes de ser secretario general de la OEA, escribió un prolijo artículo en el que criticaba la política de George W. Bush respecto a Latinoamérica por ciega y errática, aunque se felicitaba por el ausentismo del gigante del Norte porque gracias a esa actitud en nuestra región se podían hacer experimentos políticos y económicos sin la molesta presencia de ese papá absorbente.

Así fue. Para la administración Bush, Latinoamérica y el Caribe se redujeron a Colombia y algunas visitas de rigor de funcionarios medios que de vez en cuando revisaban cuánto había crecido la maleza en su otrora “patio trasero”.

Ni siquiera las esforzadas provocaciones de Hugo Chávez lograron mover la maquinaria gendarme de Estados Unidos. Ninguna invasión de rigor en esos años, poca presencia de unos aparatos de “inteligencia” volcados en las desastrosas operaciones de Irak o Afganistán y una lista de tratados de libre comercio aparcados o congelados a los que les agarró la crisis de los especuladores para terminar de fosilizarlos.

Y llegó el Niño Dios… o Barak Obama, la suma de todas las esperanzas, el rescoldo de fe en un emperador capaz de poner las cosas en su sitio con elegancia y justicia. Y Obama va de fracaso en fracaso, incluido el latinoamericano. Sus guiños estrábicos han repetido algunos de los errores de Bush y han profundizado en el concepto imperialista que parece genéticamente instalado en los estadounidenses.

Primero, Obama mostró un amor inusitado por Lula y por Brasil, poniéndolo como ejemplo hasta que, ahora, cercanas las elecciones presidenciales en el coloso brasileño y visto que el presidente de ese país va por su cuenta y tiene su propio proyecto imperial, Washington ya no le presta mucha atención. También es cierto que el presidente de la esperanza, el premio Nobel hipotético, el hombre de la palabra hermosa y la acción restringida, ha dedicado la mayor parte de su tiempo a lidiar con la economía con pies de barro de EU, el avispero afgano o la pérdida de fuelle político de sus propuestas insignia (como la reforma del sistema de salud).

Después, Washington profundizó en el enfoque militarista y coercitivo de sus relaciones con Latinoamérica con las polémicas bases militares conjuntas en Colombia (tema que parece olvidado ya por la opinión pública) y el entrenamiento para las minibasecitas que Panamá improvisa en islas prestadas imitando al hermano mayor bogotano.

Por último, ha realizado dos nefastas gestiones en las dos mayores crisis acontecidas en el hemisferio desde que subió al poder: en Honduras, balbuceando palabras sobre democracia mientras apoyaba a los golpistas, y en Haití, respondiendo a una crisis humanitaria con los rambos de rigor que parecen imprescindibles en toda intervención gringa.

Bueno, y con el tono de siempre de papá tutelar que aunque deje al hijo un margen siempre recoge la soga para recordarle quién tiene el control. ¿No fue eso lo que hizo el viernes el senador Christopher Dodd en Panamá? El presidente del subcomité de Asuntos del Hemisferio Occidental, Cuerpos de Paz y Asuntos de Narcóticos (curiosa ubicación de Cuerpos de Paz para venderse como una especie de ONG estatal sin matices políticos) dejó claro al canciller Varela que no le gusta ni que se revisen las concesiones que el Estado ha dado a los inversionistas gringos (AES debe estar haciendo bien su trabajo de cabildeo) ni que Ejecutivo y Órgano Judicial se confundan en el totum revolutum de la política criolla.

Si no nos portamos bien, será imposible para EU firmar el TPC con Panamá. Pobrecitos. Por supuesto que Dodd no puso como condiciones el respeto de los derechos laborales ni la reducción de la brecha de la desigualdad ni cuestionó la creación del Ministerio de Seguridad ni se refirió a la situación de Darién ni nada por el estilo.

El mantra de la seguridad jurídica ha sido una de las armas diplomáticas mejor gestionadas por Washington en los países pobres que tratan de relacionarse con él; el de la democracia, es la cantaleta para consumo interno en Estados Unidos: un país con la democracia controlada por las corporaciones, la política dominada por la economía, pero donde cada decisión nefasta se vende a punta de dos palabras, democracia y libertad.

¿Será que Panamá es libre de ir a Washington y pedirle a Obama que respete la seguridad jurídica de los ciudadanos panameños a los que atropellan grandes inversionistas estadounidenses como AES o pequeños como los de hotelitos y negocios varios? No creo, no tenemos nada con lo que amenazar.

9/2/10

Debe ser así

Debe ser así. Un día te paras sin más, tu vida es atravesada por una sonrisa, por un te amo que solo está mediado por un hilo de distancia. Ya no hay nada más.. o sí, está todo, pero tamizado por la razonable locura de lo posible. Tener anhelos, dejarlos crecer sin podar sus ramas ni cuidarlos de plagas o temblores, permitirles extenderse como enredadera preñada de suspiros o como incesantes aguas necesitadas de meandros para distribuir su energía.
Entonces, aparece la palabra dulce, la misma que los hermanos mayores invocan con el amor del alma; entonces, lo posible se instala en la casa, se toma las esquinas para redondear las aristas de la vida, permite que se callen los ruidos para dejar entrar los sonidos, ancla el tiempo para evitar que pase, que se gasten los minutos junto a ti. Debe ser así, porque así está aconteciendo.

2/2/10

El regalo de Sánchez Terán

Les recomiendo el blog de Gonzlao Sánchez Terán, sensible y bien escrito, hermoso. De aperitivo este poema que nos regala de Gerardo Diego, hagan click acá para el post completo.

NO ESTA EL AIRE PROPICIO


No está el aire propicio para estampar mejillas.
Se borraron las flechas que indicaban la ruta
más copiosa de pájaros para los que agonizan.
Se arrastran por los suelos nubes sin corazón
y a la garganta trepa la impostura del mundo.

No está el aire propicio para cantar tus labios,
tu nuca en desacuerdo con las leyes de física
ni tu pecho de interna geografía afectuosa.
Las tijeras gorjean mejor que las calandrias
y no vuelven ya nunca si remontan el vuelo
y aquí en mi cercanía tres libros se aproximan,
abiertos en la página donde muere una reina.

Qué dulce despertar el del amor que existe
y qué existencia clara la del ojo que duerme,
velado por las alas remotas de los párpados.

Pétalos de difuntas miradas, llueven, llueven
y llueven, llueven, llueven. Me sepultan los pies,
las rodillas, el vientre, la cintura, los hombros.
Van a enterrarme vivo; van a enterrarme vivo…

No está el aire propicio para soñar contigo.

El Malcontento de hoy

Por fin, propuestas
Paco Gómez Nadal
opinion@prensa.com

Es hora de pasar a la acción, de colaborar con las autoridades para que el país vaya por la buena senda, sin desvíos ñangarosos ni estrafalarias ideas que escondan sus verdaderas intenciones tras la máscara de los derechos humanos o de la libertad.

Además, ya está bien de solo criticar, de destacar solo lo malo, de no darse cuenta de la oportunidad de cambio real que supone el proyecto Martinelli (buen apellido panameño de cepa como Papadimitriu, Tamburelli o Shamah…. Este es solo un apunte para xenófobos y protectores de la pureza nacional).

Pues eso: propuestas. Comienzo apoyando firmemente el propósito presidencial de poner en cintura a las televisoras. Hay que legislar y hacerlo pronto. Por supuesto, activar la Junta de Censura que algunos diputados anhelan, pero no conformarse con ello.

Hay que poner tamaño límite a los pechos (senos, mamas, bustos, ubres…), no es posible que las presentadoras de TV y las actrices de telenovela le den este ejemplo artificial y libidinoso a las muchachitas y que provoquen que los hombres anden comparando en casa y llegando a lúgubres conclusiones que atentan contra el sacrosanto núcleo familiar; también hay que emitir los programas de debate a partir de las 2:00 a.m.; poner boxeo y béisbol de 8:00 a.m. a 12:00 m, llenar la parrilla vespertina de documentales sobre la polinización de los guayacanes y dejar las telenovelas mafiosas para el mercado de DVD piratas de El Dorado (en exclusiva).

No nos vamos a quedar ahí no más. En el caso de los periódicos, es preferible pautar publicidad en aquellos que eliminen la sección de opinión y, ante todo, la de glosas (que no está el país para bromitas y rumores) y los que mantengan el área de sucesos deberán aclarar en un cintillo que el Gobierno no es responsable de cada muerte y que –faltaría más- se arremeta contra malhechores y canallas en medio de la calle con bula para apalear.

Los valores de la decencia hay que llevarlos a la población general. Por eso, y para dar ejemplo, el presidente Martinelli va a dejar de vender alcohol en sus supermercados; va a limitar el dispendio de condones a mayores de 50 años, porque lo otro es fomentar la promiscuidad y el descontrol (pregúntenle si no a los Varela –Juan Carlos o Susi-); dejará de ofrecer productos importados o revistas donde se hable de violencia o de telenovelas y películas con contenidos censurables.

De paso, estamos a tiempo de ponerle medidas a las faldas (solo es ampliar el régimen de fiestas patrias y hacer cumplirlo), instaurar un toque de queda severo en los barrios donde habita el lumpen (como son holgazanes y no trabajan pueden estar a partir de las 4:00 p.m. en casa), prohibir que las indígenas kunas que se pasean por la capital lleven tanto colorinche y darles camisas oficiales del Gobierno (de esas que se han puesto de moda en Honduras) y, por razones de salud pública, limitar la cobertura del programa de Lucho Pimentel y Toñín Cabezas a Vía Argentina (por algunos hay que empezar, aunque el listado de lenguas viperinas es más amplio).

Nótese que las propuestas son democráticas porque no contemplan la activación de escuadrones de la muerte para limpiar de indeseables las calles. A cambio, hemos anunciado la construcción de varias cárceles. Hay que cuidar la imagen del país.

La regulación de las costumbres es una buena práctica que ya pone en práctica el presidente ejemplo (Uribe I de Bogotá) y que los paramilitares de ese país han traducido en los llamados “manuales de convivencia”. Como dijo un ministro en el Consejo de Gabinete de Soná (en la mera residencia presidencial), “hay que aprender de él”. Pues eso, que Uribe I ya practica alguna de estas sutilezas pero sin necesidad de legislar. Para lograrlo ha utilizado dos técnicas que deberíamos implementar en Panamá. La primera es conseguir que la opinión pública se dé cuenta de que todo aquel que no apoya al Gobierno es un antipatriota. En esta vamos por buen camino.

En la segunda técnica sí andamos aún en pañales. Hay que construir la red de informantes para que no haya incumplimiento o desdén que quede sin sancionar. En Colombia esta red ya tiene a algo más de un millón de taxistas, saloneros y empleados varios que reciben plata a cambio de delatar asuntos de la mayor importancia y minucias que no son menos importantes. Ahora, Uribe I ha perfeccionado el sistema al proponer que los estudiantes universitarios entren a la red a razón de 50 dólares el chivatazo. Martinelli se está durmiendo en este frente, pero aún puede ponerse al día.

1/2/10

El preludio de una década

Reproduzco acá el nuevo post de Fronterad.
El preludio de una década

Es difícil catalogar lo que supuso la toma de posesión de Porfirio Lobo como presidente de Honduras. El patético acto, en el que los poquísimos asistentes internacionales dieron gracias a Dios en alegre comanda, puede suponer el fin de la terrible crisis institucional abierta tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 contra el gobierno constitucional de Manuel Zelaya. Eso es lo que auguran los optimistas y, por qué callarlo, los que de una forma más o menos abierta, apoyaron el golpe cívico-militar. Eso es lo que quieren ya EEUU y España, según han declarado sus avergonzados aparatos diplomáticos después de meses de papel más qe cuestionable. Eso es lo que ha dejado claro Lobo al amnistiar a los militares que sacaron del país a Zelaya en pijama hace madio año y al poner al golpista Michelleti en una posición de comodo retiro de por vida.

Sin embargo, me temo que este acto tenga otro significado mucho más aciago: el inicio de una década repleta de pasado, preñada de malos recuerdos con buenos discursos, de autocracia de derecha como respuesta a los tímidos intentos de la izquierda de construir otra Latinoamérica. El fenómeno ha sido menos ruidoso de lo que fue el aterrizaje bolivariano de Hugo Chávez o que los espectáculos electorales de Lula, Fernández o Bachelet, pero ya es un hecho.

El chapucero, ultraderechista y reaccionario golpe de Estado de Honduras ha sido
el único tsunami en el periodo de transición, pero tampoco es que haya sido muy
ruidoso gracias al silencio cómplice de Estados Unidos o a la sordera crónica que afecta a la Unión Europea cuando de temas escabrosos se trata. Lo demás ha ocurrido en el silencio de la normalidad: Piñera ya campeón en Chile, Martinelli en el estilo
de sheriff colombiano instalado en ciudad de Panamá, la probable victoria de
Serra en Brasil a finales de año… el giro ya se siente y lo deben agradecer
presidentes que han cabalgado solitarios estos años en un panorama vencido a la
izquierda, como Álvaro Uribe (primera visita oficial a Tegucigalpa a 24 horas de la asunción de Lobo) o Felipe Calderón.

Bueno, y Washington. Con acuerdos para nuevas bases militares cerrados con Panamá y Colombia y con la derechización del Hemisferio ha logrado solventar la amenaza chavista sin disparar un tiro (aún) y sin prestar demasiada atención al avispero Latino. Al final, del eje del mal de Otramérica, la única alternativa sólida en el tiempo parece ser la de Evo Morales, que está construyendo ladrillo a ladrillo un nuevo
concepto de Estado y de gobernabilidad. Lo demás, como diría el propio Chávez,
es “buchipluma no más”.

28/1/10

Regalo de fin de mes, para la cuesta



Palabra Zapatista.

Aquí está de nuevo nuestra palabra.
Esto vemos, esto miramos.
Esto llega a nuestro oído, a nuestro moreno corazón llega.

I.
Allá arriba pretenden repetir su historia.
Quieren volver a imponernos su calendario de muerte, su geografía de destrucción.
Cuando no nos despojan de nuestras raíces, las destruyen.
El trabajo nos roban, la fuerza.
Nuestros mundos, la tierra, sus aguas y tesoros, sin gente dejan, sin vida.
Las ciudades nos persiguen y expulsan.
Los campos mueren y nos mueren.
Y la mentira se convierte en gobiernos y el despojo arma a sus ejércitos y policías.
En el mundo somos ilegales, indocumentados, indeseados.

Perseguid@s somos.
Mujeres, jóvenes, niños, ancianos mueren en muerte y mueren en vida.
Y allá arriba predican para abajo la resignación, la derrota, la claudicación, el abandono.
Acá abajo nos vamos quedando sin nada.
Sólo rabia.
Dignidad tan sólo.
No hay oído para nuestro dolor como no sea el del que como nosotr@s es.

Nadie somos.
Solos estamos y sólo con nuestra dignidad y con nuestra rabia.
Rabia y dignidad son nuestros puentes, nuestros lenguajes.
Escuchémonos pues, conozcámonos entonces.
Que nuestro coraje crezca y esperanza se haga.
Que la dignidad raíz sea de nuevo y otro mundo nazca.

Hemos visto y escuchado.
Pequeña es nuestra voz para eco ser de esa palabra, nuestra mirada pequeña para tanta y tan digna rabia.
Vernos, mirarnos, hablarnos, escucharnos hace falta.
Otros somos, otras, lo otro.

Si el mundo no tiene lugar para nosotr@s, entonces otro mundo hay que hacer.
Sin más herramienta que la rabia, sin más material que nuestra dignidad.
Falta más encontrarnos, conocernos falta.

Falta lo que falta…

Espacio Común se pone en marcha



Recicla y comparte en Espacio Común: ahora sí, nace Espacio Común en San Felipe (Panamá). Abriremos en marzo pero ya estamos llenando de ideas este Espacio concebido para pensar, compartir y actuar. Necesitamos lo siguiente: sillas (plegables, plásticas, en fin, prácticas, No ‘isabelinas’), mesas prácticas, abanicos o ventiladores, algún computador con capacidad de engancharse a red Wifi… Además, recibimos libros de pensamiento crítico para adultos (desde sociología y ecología, hasta política y educación popular, así como material sobre alternativas sociales) y videos documentales sobre movimientos sociales o pelis que muevan la neurona…. ¿qué aportas?

En el extremo hay brisa

La brisa sopla aquí diferente. Tiene esa densidad liviana de lo necesario, esa forma de acariciar de la mañana. El cuerpo entumecido por la falta de vos no logra aún coordinar todos sus mecanismos, pero ya sabe que tu promesa puede provocar su alegría. Este tendón que ya lo es al sentirse entre tus muslos, este hueso que se acomoda en el espacio de tus anhelos, aquel pie, sí, ese, que mueve alegre los dedillos para hacerte señales de humo sin pulmones... y, mientras, la pregunta que siempre ronda y que no te contempla: ¿hasta dónde empujar, hasta dónde la causa precisa?
Es justo en el vórtice de esas preguntas dónde la brisa sopla diferente. Estoy en el extremo de mi extremo, con-probando hasta dónde me da el resuello, hasta dónde el miedo tiene injerencia, cómo no jugar con las peleas cazadas, cómo ir por libre para algún día ser libre. Las gotas de queroxeno caen por todas las juntas de este techo precario y la cerilla sin prender que guardo en los pliegues del pensamiento solo aguarda una señal para despertar, igual que mi cuerpo. De momento, la brisa aplaca los incendios inexistentes pero nadie quita para que en un instante todo se paralice y permita que nos vayamos al carajo.

25/1/10

Inmovilidad activa



Algún paso más en la dirección correcta: la de la inmovilidad activa. ¿Cómo? Sí, es una nueva técnica de rebelión: aparentemente, el animal humano se mantiene agazapado, sin dejar de moverse genera la sensación externa de que no cree más que en un par de flores marchitas y en un áspero trago de ron. Sin embargo, en su interior la rebelión está en marcha: no pretende nada social. Es decir, NO QUIERE CAMBIAR NADA porque sabe que nada va a cambiar. Solo modifica lo propio, vivir como se sueña que se debería vivir, amar con la intensidad que los utópicos románticos alcanzaron a imaginar, trabajar lo mínimo posible para no caer en a trampa de la laboriosidad liberadora, decir un no pequeño y tenaz ante cualquier pregunta emanada desde las mugrientas faldas del poder, iniciar un camino lento de desconexión: cero cuentas bancarias, cero préstamos, cero relación con el Estado, necesidades mínimas y anhelos máximos. Para el resto, el animal humano estará aletargado, cada vez más encerrado en su apertura a la vida, invisible su revoltosa actitud, nada amenazante sus discursos de silencio preñados.

22/1/10

Estos días

En la luz de la mañana trato de anclarme. Desde esta ventana de mar pareciera que no hay nada más. Ni nada menos. Que el universo no puede ser sino agua, océanos dispuestos a sostener barcos y rescatar sirenas, espacio libre de humanos y, por tanto, amable, futurible, conjugable.

Luego el día avanza y aparecemos, pertrechados de planes y alegorías, de dudas y manías, algunas veces con caricias, otras, con las piedras guardadas en el sayo. Gestionamos los recelos, medimos los anhelos, tratamos de entender el gesto y el silencio, evitamos el ruido de las voces para no caer en la maraña de aquel desasosiego, de este evitar la vida y sus animales.

En la noche, no hay estío, solo invierno cerrado es la capa de sombras que compone el dibujo ciego y atenazante. Eso cuando no estás. Cuando puedo dejar mi cuerpo en el molde de tu espalda no hay razones para cerrar los ojos ni para evitar el verano de tu ensueño. En tu ausencia, la ventana es tan fría como las sábanas, corta tanto como el agua que vomito en la frontera de los párpados, se calla ante mis arrullos como un asesino escondido en el pliegue de las cortinas.

Aún sin saber si la noche es el espacio entre dos vigilias o si el días es apenas una tregua de noches me dedico a apuntalar las costuras de mi espalda con tu recuerdo y con mi locura. Dos remedios para tanto vacío.

19/1/10

El minuto de la caridad

Trato de entenderlo, pero no puedo. Debo ser estúpido, ignorante o retrasado político. El Fondo Bush-Clinton vomita al tiempo que las tropas USA (Good bless you America!!) desembarcan en la isla que tantas veces han invadido. Los ciudadanos del primer mundo, incluso algunos del tercero, mandan sus donaciones embotelladas para que los burócratas del dolor salven vidas y las condenen a la muerte. ¿A alguien el importa de verdad Haití o lo que ocurre es que simplemente no podemos sentirnos tan inhumanos como para abandonarlos su 'suerte'? Tenía que llegar este terreemoto natural para que miráramos a las grietas históricas. Los diarios se sorprenden de que los ricos haitianos hayan salido indemnes (casi em enternezco), la CNN en español es un saco de mierda endulzada llamando al gringo medio a enternecerse... qué bien ha venido este 'apocalipisis' mediático, lejano, inoloro.... mientras... el horror sigue en Nigeria, en Afganistán, en Pakistán, en Corea del Norte, en el mismísimo vientre de la bestia (la empobrecida periféria gringa y europea) y nadie habla del fondo, de la injusticia política, de la responsabilidad de los colonos franceses, de los españoles escapistas o de los gringos y su patio trasero...¿para qué?

1/1/10

Pues ya.

Ya. La resaca de la celebración sin causa huele a pasto podrido a rescoldo humedecido. En el lado amable del planeta, del barrio, de la casa, hubo abrazos y felicitaciones inflamadas de frases hechas y de rituales fallidos año tras año. Comenzó de nuevo y lo hizo con el mismo olvido primigenio. ¿Hay alguna razón para el optimismo? Bajo una luna insultante busqué afanosamente y me llevé las manos vacías a los bolsillos vacíos. Sé que hay que luchar contra la tendencia a ver todo turbio, sin salidas, pero lo cierto es que no damos muchas facilidades. Pensaba yo, atribulado, en los cientos de millones de periféricos, de ausentes en la fiesta, de almas que vagan en la inmobilidad de su no futuro. Trataba de ponerle rostro y tuve la mala suerte de hacerlo. No hay buenos desesos para este año que ya ha comenzado en el mundo occidental cristiano, tampoc hay esperanza porque la esperanza solo es una apuesta en un casino donde las máquinas están amañadas.
Así las cosas, solo queda seguir pedaleando, abrir los ojos por molesta que sea la luz, no participar en el festín de Babet, no creerse las palabras del poder (secuestradas a la buena gente), no tragar entero, no tragar. Quizá algunas alegrías, las de saber que hay alternativas y que la historia se alterna, las de conocer a los resistentes, las de celebrar las pequeñas victorias como si fueran grandes revueltas, seguir vivos, amar. Es bastante. Que este año no tengas tantas aristas como el anterior.